Arraial do Cabo, Búzios y Cabo Frio

Búzios, Arraial do Cabo y Cabo Frio forman lo que se conoce como la Região dos Lagos. Aunque están una al lado de la otra, cada ciudad tiene un carácter totalmente distinto y lo mejor es que se pueden recorrer fácilmente si vas con tiempo. Lo primero que te va a llamar la atención al llegar es que hay buguies por todos lados; es el transporte estrella de la zona. Como hay muchos caminos de tierra y arena para llegar a las mejores calas, la gente prefiere estos cacharros antes que meter el coche normal por según qué sitios.


Búzios: paseos y calas escondidas

Búzios es un pueblo muy estético, con sus calles empedradas (la famosa Rua das Pedras) y tiendas con mucho estilo. Es el sitio ideal para caminar cuando cae el sol y buscar algún lugar para cenar, pero lo que realmente nos interesaba descubrir eran sus playas y senderos.

Nuestras playas favoritas

  • Praia da Tartaruga: Es perfecta para pasar el día tranquilos. El agua suele estar más calmada que en otros puntos y, como hay bastantes formaciones rocosas a los lados, es un sitio genial para hacer un poco de snorkel y ver peces.

  • Praia de Tucuns: Si buscas algo más salvaje y menos masificado, este es el lugar. Es una playa muy larga, con dunas y mucha menos gente que en las playas del centro. Aquí se respira mucha más paz.

  • Praia do Forno y Ferradura: Son las clásicas de la zona sur. En Ferradura, la arena tiene un tono rojizo que la diferencia de todas las demás. Son playas muy cómodas, tipo bahía, pero precisamente por eso suelen estar bastante llenas. Si quieres pillar un buen sitio, mejor ir temprano. 

Caminatas que valen la pena

  • Trilha de Búzios a Fernandinho: Es un recorrido por la costa que une varias playas pequeñas y con mucho encanto. Sales desde Praia da Armação y vas pasando por Praia dos Ossos, Azeda y Azedinha hasta llegar a Fernandez (o Fernandinho). Son senderos cortos y fáciles de seguir, pero las vistas desde los acantilados sobre el mar son, para nosotros, de lo mejor de Búzios.

Si decides dormir cerca de la Lagoa de Ferradura, te vas a encontrar con unos vecinos muy particulares. Al amanecer, es muy común ver a familias de capibaras cruzando las calles y cortando el tráfico con total tranquilidad. Es un espectáculo verlas moverse por el pueblo como si fueran las dueñas del lugar antes de que lleguen los turistas.


Arraial do Cabo: el «Caribe» brasileño

Arraial es otro mundo. El agua aquí es de un color turquesa que parece irreal, pero hay un detalle importante: está bastante fría. Esto se debe a un fenómeno llamado resurgencia: corrientes profundas que vienen del polo sur chocan con la costa y suben a la superficie. El agua está helada pero, a cambio, es increíblemente cristalina y está llena de nutrientes, por eso hay tanta vida marina.

Aparcar en el centro es un jaleo y está todo muy regulado. Nosotros nos quedamos en un estacionamiento muy grande que usan los buses turísticos donde permiten pernoctar a las furgos de manera gratuita. Está muy bien ubicado para no tener que dar vueltas con la casa a cuestas.

Lo mejor de Arraial

  • Prainhas do Pontal do Atalaia: Es la imagen típica de las postales con su escalera infinita de madera que baja hasta la arena. Se puede ir andando desde el pueblo, pero es una caminata larga y con mucha subida. Lo más cómodo es tomar un taxiboat en el puerto; llegas por mar, ves la costa desde otra perspectiva y te ahorras la paliza de andar bajo el sol abrasador.
  • Praia do Pontal: Es la primera que ves al entrar al pueblo. Es muy tranquila y es el sitio ideal para ver tortugas nadando cerca de la orilla; si te quedas un rato mirando el agua, acaban asomando.

  • Praia Grande: Una playa enorme de arena blanca y fina que se pierde de vista. Como está abierta al mar, es el sitio perfecto para ver el atardecer sin obstáculos.

  • Praia Brava y Praia do Forno: La primera es para los que buscan algo más salvaje (hay que bajar por unas rocas y no hay chiringuitos). La segunda requiere una caminata corta por un cerro, pero las vistas de toda la bahía de Arraial desde arriba son espectaculares.

Cabo Frio: dunas y lagos de sal

Cabo Frío es una ciudad más grande y con más movimiento, pero si te alejas un poco del asfalto tiene rincones naturales que nos sorprendieron mucho.

  • Dunas de Cabo Frio y Praia do Foguete: Las dunas son montañas de arena blanca y finísima que, de lejos, parecen nieve. Es un paisaje muy raro de ver tan cerca del mar. Justo al lado está la Praia do Foguete, que es mucho más tranquila y solitaria que las playas del centro, ideal si buscas desconectar un poco.
  • Lagoa de Araruama: Es una de las lagunas más saladas del mundo y el cambio respecto al mar es total. Aquí el agua está quieta, no hay nada de oleaje y la salinidad es tan alta que flotas sin ningún esfuerzo. Es una sensación extraña pero muy relajante después de tantos días de pelea con las olas del océano.
  • Ilha do Boi: En esta zona de la laguna se crea un fenómeno increíble: cuando la marea baja, aparece una lengua de arena que te permite llegar caminando hasta la isla. Es una experiencia genial poder cruzar a pie por medio del agua hasta tocar tierra en la Ilha do Boi. Nosotros lo hicimos desde Balneário São Pedro, que por cierto es un sitio fantástico para aparcar la furgo directamente frente al lago y pasar la noche tranquilos.

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