
El viaje
Una ruta por los rincones más auténticos del continente. Desde las playas desiertas del Atlántico hasta los pasos de montaña más altos de la cordillera, recorriendo cada país por libre y sin prisas.
Destinos visitados
Haz clic en cada país y viaja con nosotros a través de historias, consejos y lugares únicos que hemos descubierto en el camino.
Uruguay
Costas de arena blanca, pueblos tranquilos y un interior de campo ideal para recorrer con calma.
Argentina
Desde los glaciares del sur hasta las montañas de colores del norte, cruzando toda la Patagonia por la Ruta 40.
Chile
Contrastes entre el desierto más seco del mundo, los fiordos del sur y la mítica Carretera Austral.
Bolivia
Rutas de alta montaña, el inmenso Salar de Uyuni y una cultura andina muy marcada en cada rincón.
Paraguay
Naturaleza salvaje en el Chaco, saltos de agua escondidos y una de las zonas menos exploradas de la región.
Brasil
Miles de kilómetros de costa tropical, selva amazónica y una energía que se siente en cada estado.
Perú
Montañas nevadas en los Andes, ruinas históricas y una costa desértica que sorprende al conducir.

Nuestro recorrido
En octubre de 2024, empezamos la aventura en Montevideo. Tras recorrer las costas uruguayas y dar la vuelta completa al país, cruzamos hacia Argentina para emprender, poco a poco un descenso por el litoral atlántico hasta alcanzar el mítico «Fin del Mundo»: Ushuaia.
Desde allí subimos explorando lo mejor de la Patagonia, cruzando entre Chile y Argentina, hasta llegar a la Carretera Austral, que combinamos con tramos en Argentina antes de seguir hasta Santiago de Chile.
Desde el extremo sur, fuimos subiendo y explorando los rincones más salvajes de la Patagonia. Alternando entre Chile y Argentina, recorrimos la increíble Carretera Austral, antes de poner rumbo a Santiago. Desde allí, la ruta nos llevó de vuelta a Argentina para descubrir los paisajes rojos del noroeste; siguiendo la Ruta 40, volvimos a saltar los Andes para adentrarnos en la inmensidad del Desierto de Atacama.
El viaje continuó por el altiplano de Bolivia, donde descubrimos el Salar de Uyuni, el altiplano y sus paisajes extremos. Escapando del invierno, pusimos rumbo al este en busca de calor. Cruzamos Paraguay, que nos sorprendió con su naturaleza tranquila y la amabilidad de su gente, hasta desembocar en la costa de Brasil.
Tras recorrer gran parte del litoral brasileño y, esta vez, huyendo de la dosis de calor sofocante, decidimos cambiar de rumbo hacia el corazón del continente para adentrarnos en la biodiversidad salvaje del Pantanal. Desde allí, volvimos a reencontrarnos con Bolivia, listos para un desafío distinto: dejar atrás las tierras bajas y subir de nuevo hacia las cumbres de la Cordillera Andina.
