Las Cataratas del Iguazú son uno de esos lugares que se quedan grabados en la memoria para siempre. Están situadas en plena frontera entre Argentina y Brasil, y son un conjunto de 275 saltos de agua considerada una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo.
Como curiosidad, el nombre “Iguazú” proviene del guaraní y significa “agua grande”, una definición que se queda corta cuando te encuentras frente a este espectáculo natural.
De todos los saltos que forman el conjunto, el 80% se encuentra en territorio argentino, dentro del Parque Nacional Iguazú, mientras que el resto pertenece al lado brasileño. Ambos parques, además, forman parte del Patrimonio Mundial de la UNESCO gracias a su enorme biodiversidad.
Aunque la mayoría de los viajeros recomienda visitar los dos lados, lo cierto es que el lado argentino merece al menos un día completo. Aquí podrás recorrer varios senderos, acercarte más a las caídas y sumergirte en la selva misionera.
En este articulo te contamos cómo organizar tu visita paso a paso, qué senderos recorrer, qué actividades extra existen y algunos consejos prácticos que harán tu experiencia mucho más completa.
Y si quieres ver cómo se viven las cataratas desde el lado brasileño, aquí te dejamos nuestra experiencia completa.

Información práctica
- Ubicación: El parque se encuentra en la provincia de Misiones, a unos 17 km de Puerto Iguazú.
- Horarios: Abierto todos los días, de 8:00 a 18:00 horas, incluso cuando llueve. Nuestra recomendación es entrar bien temprano para aprovechar el día.
- Entradas: Puedes comprarlas en línea o en las taquillas a la entrada del parque. La entrada incluye el acceso a todos los senderos y al Tren Ecológico de la Selva. El costo para extranjero en 2025 es de $45.000 ARS. Si vuelves dentro de las 72 horas, obtienes un 50% de descuento mostrando el ticket anterior (válido solo para la parte Argentina). También hay un gran descuento para estudiantes.
- Experiencias especiales: En noches de luna llena se organizan visitas nocturnas que ofrecen una perspectiva completamente diferente del parque.
- Estacionamiento: El parque cuenta con un parking bastante grande para coches y motorhomes que cuesta $10.000 ARS, pero no está permitido pernoctar. Nosotros dormimos lo más cerca que pudimos, en un puesto policial al lado de la ruta.
- Cómo llegar: Desde Puerto Iguazú hay autobuses frecuentes que te llevan directamente a la entrada del parque. También puedes llegar en coche o contratar un tour desde la ciudad.
Senderos del Parque Nacional Iguazú
En el lado argentino todo está pensado para que puedas disfrutar sin complicaciones. Los circuitos están muy bien señalizados y las pasarelas te permiten caminar entre la selva y las cataratas sin dañar el entorno. Es un recorrido cómodo pero igualmente impresionante.
Circuito Inferior
Con sus 1,4 km, este sendero te lleva literalmente a los pies de las cataratas. Aquí sientes la fuerza del agua muy de cerca, rodeado de selva y miradores espectaculares. Es común cruzarse con mariposas, monos capuchinos o los curiosos coatíes, lo que le da un aire todavía más especial. Es un camino más cercano y emocionante, perfecto para ver las caídas desde abajo.

Circuito Superior
Este sendero de 1,7 km se recorre por pasarelas elevadas que te llevan a ver las cataratas desde arriba. Es un camino fácil, sin desniveles, ideal para disfrutar de una panorámica increíble de saltos como el San Martín, el Bosetti o el Adán y Eva. Desde aquí realmente sientes la magnitud del conjunto y la fuerza del agua en todo su esplendor.


Sendero Macuco
El Macuco es el sendero más largo del parque: unos 7 km ida y vuelta que se recorren en unas 3 horas tranquilas. Se adentra de lleno en la selva misionera y, al estar menos transitado, ofrece un ambiente mucho más natural, terminando en el Salto Arrechea.
Ideal si buscas una experiencia más auténtica y un contacto un poco más profundo con la naturaleza, ya que hay posibilidad de ver fauna: desde tucanes y aves exóticas hasta mamíferos poco comunes como el yaguarundí.

Garganta del Diablo
La estrella del parque y, sin duda, el lugar más impresionante de todo el recorrido. La Garganta del Diablo es un salto en forma de “U” de 80 metros de altura, donde el río concentra su mayor caudal. Para llegar, debes tomar el Tren Ecológico de la Selva, incluido en el ticket, hasta la estación final. Desde allí, una pasarela de 2 km conduce directamente al balcón sobre la cascada.


El estruendo es ensordecedor y la nube de vapor de agua te empapa en segundos, pero la experiencia es inolvidable. Ver cómo cientos de vencejos vuelan entre las cortinas de agua añade aún más magia al lugar.

Actividades adicionales
La Gran Aventura
De todas las actividades que ofrece la empresa «Iguazú Jungle«, esta es sin duda la más intensa. La excursión empieza con un recorrido en una furgoneta todoterreno por la selva, mientras el guía te va contando curiosidades sobre el parque, la flora y la fauna.
En Puerto Macuco te subes a una lancha rápida, te dan un chaleco y una bolsa impermeable para guardar lo que no quieras mojar… y ahí empieza la aventura. En un trayecto no muy largo, la lancha se mete de lleno en el río y se acerca tanto a los saltos San Martín y Tres Mosqueteros que acabas empapado de arriba a abajo. Es imposible no gritar y reír al mismo tiempo: es pura adrenalina y una experiencia que vale la pena.
El costo es de unos $80.000 ARS por persona, en septiembre de 2025.


Consejos para tu visita
- Llega temprano: Apenas abre el parque, los senderos están casi vacíos y puedes disfrutar en tranquilidad.
- Planifica el orden: Una buena estrategia es recorrer primero los circuitos Superior e Inferior y dejar la Garganta del Diablo para el mediodía cuando la mayoría de gente esta comiendo y suele haber menos gente.
- Protege tu comida: Monos y coatíes son habituales en las áreas de pícnic. Utiliza las jaulas habilitadas para comer.
- Lleva ropa adecuada: Lleva un buen calzado, protector solar, gorra y ropa ligera. Y si vas a hacer la excursión en lancha, lleva ropa de recambio o impermeable, te vas a mojar sí o sí.


Mejor época para viajar a Iguazú
El clima en Iguazú es subtropical húmedo, sin una estación seca marcada, por lo que las cataratas se pueden visitar en cualquier época del año. No obstante, hay algunos matices:
- De mayo a agosto: temperaturas más frescas (10-20 °C), ideal para recorrer los senderos con menos calor.
- De septiembre a abril: clima más caluroso y húmedo, con máximas que pueden superar los 30 °C.
- Época de lluvias: octubre y noviembre suelen tener más precipitaciones, aunque las lluvias pueden aparecer en cualquier momento del año. En ocasiones, el caudal del río obliga a cerrar senderos, como ocurrió en 2024 con el acceso a la Garganta del Diablo.
En definitiva, la mejor época es aquella en la que tu viaje te lo permita. Cada estación ofrece una cara distinta del parque, siempre espectacular.



