Recorrer la Ruta 3 es sumergirse en la diversidad de Argentina: desde ciudades históricas y pueblos pesqueros, hasta la estepa infinita y la fauna de la Patagonia. En este artículo te contamos todas nuestras paradas durante esta ruta, experiencias y recomendaciones para vivir este viaje al máximo.
Cruce de frontera, Gualeguaychú
Al cruzar desde Uruguay por el paso fronterizo de Fray Bentos, la primera ciudad que nos recibió fue Gualeguaychú. Este punto es un clásico entre viajeros para organizarse tras cambiar de país. Aprovechamos para hacer gestiones como un pequeño arreglillo mecánico, recarga de gas y planear la ruta que queríamos seguir. El lugar donde nos quedamos estaba junto al río que bordea la ciudad, un espacio tranquilo donde disfrutamos de un par de atardeceres increíbles.

Zárate y Carlos Keen: cerca de Buenos Aires
Antes de pasar por Buenos Aires, decidimos hacer noche en Zárate, y luego desplazarnos a Carlos Keen, un pueblito en las afueras con un encanto especial. Carlos Keen tiene una plaza central amplia, una antigua estación de tren reconvertida en centro cívico y un mercadillo artesanal que se monta los fines de semana.
Luján
La Basílica de Nuestra Señora de Luján es un ícono del país, dedicada a la patrona de Argentina. Es común ver a peregrinos que llevan agua para bendecirla en la fuente del atrio, un ritual muy respetado. En Luján también visitamos la Reserva Forestal Quinta de Cigordia, un espacio verde ideal para hacer una caminata por la naturaleza y desconectar del bullicio.


Azul y Sierra de la Ventana
Paramos en Azul para comer y continuamos hasta Sierra de la Ventana, un pueblo rodeado de sierras bajas que invita a la tranquilidad y a disfrutar de la naturaleza.
Bahía Blanca
Bahía Blanca es una ciudad grande que permite hacer todas las gestiones que un viajero necesita: mecánico, supermercados, recarga de agua y cajeros automáticos.
Laguna La Salada y Viedma
Paramos en Laguna La Salada, en principio solo para comer, pero la paz del lugar nos atrapó. Es un sitio ideal para acampar, con amplias zonas verdes, parrillas y baños. Sin embargo, por la tarde se levanta el viento y se puede volver un poco molesto.


Reserva Punta Bermeja y La Lobería
Desde Viedma nos desviamos por la Ruta 1 hacia la Reserva Punta Bermeja, un santuario natural donde vimos guanacos, ñandúes y martinetas. La reserva cuenta con un pequeño museo y senderos que llevan a acantilados desde donde se observan leones marinos. En la playa cercana de La Lobería, disfrutamos del vuelo y el canto de los loros barranqueros, además de observar sus masivos nidos en los acantilados.


San Antonio Este y Playa Las Conchillas
San Antonio Este nos sorprendió con Playa Las Conchillas, una playa kilométrica llena de conchas que quedan al descubierto en bajamar. Es un lugar muy tranquilo, frecuentado por pescadores y campers que buscan tranquilidad en frente del mar.

Puerto Madryn: base para Península Valdés
Puerto Madryn es una ciudad grande y punto de encuentro para viajeros que visitan la Península Valdés. Pasamos unas noches en Playa Paraná y Playa El Pozo, donde conocimos a otros viajeros y planificamos la siguiente etapa. Lamentablemente los caminos a la península estaban cerrados por el mal estado del ripio debido a las lluvias, y además ya no era temporada de ballenas. Aun así, pudimos disfrutar de la fauna marina: loberías, aves y otros animales que todavía se dejaban ver.


Te dejamos un artículo más completo sobre la fauna que puedes ver en Península Valdés.
Rawson y Playa Bonita
En Rawson paramos en Playa Bonita, un rincón hermoso donde es común ver toninas overas. Aprovechamos para pasear y descansar unos días frente el mar antes de seguir.
Reserva Provincial Punta Tombo
Debido al mal estado del camino, tuvimos que esperar unos días para visitar Punta Tombo, la mayor colonia continental de pingüinos de Magallanes. Pero la espera valió la pena: la reserva cuenta con senderos y miradores que permiten observar de cerca a estas aves en su hábitat natural. Sin dudas, una parada imprescindible para quienes aman la fauna. La entrada es de pago.


¿Quieres ver pingüinos en Argentina? Descubre en este artículo todos los lugares, tanto gratuitos como de pago.
Comodoro Rivadavia y Rada Tilly
En Comodoro Rivadavia aprovechamos para hacer algunos trámites, comprar provisiones y repostar, ya que es la última ciudad grande antes de llegar a Río Gallegos. Sin embargo, encontrar un lugar limpio para dormir fue complicado: muchas de sus playas están llenas de basura. Finalmente, terminamos pasando la noche en Caleta Córdova, donde nos encontramos un puestito con unas empanadas de marisco realmente deliciosas.
Luego seguimos rumbo a Rada Tilly, un pueblito mucho más pintoresco, ideal para descansar. Pasamos unos días en Playa Belvedere, una playa amplia y tranquila, perfecta para acampar en frente del mar.

Puerto San Julián y Comandante Luis Piedra Buena
Puerto San Julián nos pareció un pueblo costero tranquilo y agradable para pasear un rato, con bonitas vistas al mar y algo de historia. Más al sur, en Comandante Luis Piedra Buena, tuvimos que hacer una parada obligada: el viento patagónico se hizo sentir con fuerza y las alertas meteorológicas nos retuvieron varios días. Es algo a tener en cuenta, porque el viento será un compañero constante en esta ruta.
Pingüinera Punta Entrada
Desde el pequeño puerto de Punta Quilla hicimos una caminata por la costa hasta la Pingüinera Punta Entrada. Es un rincón poco conocido donde se pueden ver pingüinos en libertad, sin barandas ni multitudes. Eso sí, hay que tener en cuenta las mareas, ya que el acceso solo es posible cuando el mar está bajo. El acceso es gratuito.
Parque Nacional Monte León: naturaleza en estado puro
El Parque Nacional Monte León fue uno de los que más disfrutamos en el sur de Argentina. Casi sin gente, con paisajes que quitan el aliento y fauna salvaje por todas partes. Hay varios senderos que llevan a pingüineras, loberías y miradores impresionantes. Ver pingüinos en libertad, manadas de guanacos y, si tieness mucha suerte, hasta algún puma, convierte la visita en una experiencia única. La entrada es gratuita, pero hay que registrarse en la Estancia Monte León antes de entrar.


Punta Loyola y Reserva Provincial Laguna Azul
En Punta Loyola visitamos el barco encallado Marjory Glen, oxidado por el tiempo y envuelto en una bruma costera que lo hacía aún más misterioso. Pasamos la noche un poco más adelante, en los pies de la Laguna Azul, escondida dentro del cráter de un antiguo volcán. Sus aguas intensamente azules, en contraste con el paisaje árido que la rodea y un cielo lleno de estrellas, crean una paisaje espectacular.


Cruce a Chile y Estrecho de Magallanes
El paso fronterizo Integración Austral, también conocido como Monte Aymond, fue una experiencia lenta debido a la gran cantidad de gente y la escasez de funcionarios. Sin embargo, una vez completados los trámites, cruzamos en ferry la Primera Angostura, un trayecto de unos 30 minutos que conecta Punta Delgada con Bahía Azul.
Un dato curioso: los pasajeros no pagan, solo el vehículo.
Tierra del Fuego
Después del cruce, la Ruta 3 deja de tener ese nombre en territorio chileno, pero vuelve a aparecer en Tierra del Fuego, donde retomamos el camino hacia el sur. Hicimos una parada para desayunar en Tolhuin, en la famosa panadería La Unión, y después seguimos por fin hasta Ushuaia.
También nos acercamos al final de la Ruta 3, dentro del Parque Nacional Tierra del Fuego, donde la carretera literalmente se acaba frente a paisajes espectaculares.



Si quieres saber qué ver y hacer en Ushuaia, te dejamos un artículo completo aquí.
👉 Algún consejo:
- Planificación: La ruta es larga y con tramos aislados. Es mejor llevar siempre combustible, agua y provisiones suficientes.
- Clima: El viento es fuerte y constante. A veces incluso es peligroso conducir.
- Seguridad: Evita viajar de noche en tramos sin señal ni servicios.





