Ruta en camper por la costa de Uruguay

¿Estás pensando en hacer una ruta por Uruguay en furgoneta camper? En este artículo te contamos nuestra experiencia viajando por la costa este del país, desde Colonia del Sacramento hasta La Coronilla, justo antes de la frontera con Brasil. Una aventura sobre ruedas, con playas salvajes, pueblos con encanto y mucha vida camper. ¡Empezamos!


Nuestra llegada a Uruguay

Aterrizamos en Montevideo tras un largo viaje desde Barcelona con escala en Bogotá, cargados con las mochilas y mucho sueño. El primer día fue todo un reto, llegamos bastante reventados, con un jetlag tremendo y el cuerpo en modo zombi, después de disfrutar de los “cómodos” vuelos low-cost.

Tomamos un bus desde la terminal del aeropuerto hasta el centro y arrastramos las mochilas por la ciudad hasta que pudimos entrar al apartamento (¡dormimos 12 horas del tirón!)

Montevideo es una ciudad grande, con varias zonas principales. El centro y la zona del puerto son las más conocidas, donde hay más movimiento, ideal para pasear y hacer gestiones. Otra zona importante que debes conocer es la de Tres Cruces, de donde salen los buses a otras ciudades como Colonia del Sacramento.

👉 Un consejo: Te recomendamos descargarte los mapas en Google Maps o Maps.me cuando tengas wifi así los tendrás disponible al llegar a una ciudad nueva.

Pasamos los primeros tres días en la ciudad descansando y haciendo los trámites para importar nuestra furgo, que mandamos en contenedor desde España. 

Como teníamos que esperar unos días más, decidimos aprovechar que Buenos Aires quedaba relativamente cerca para hacer una escapada. Desde la terminal de Tres Cruces, tomamos un bus que en poco más de una hora nos llevó hasta Colonia del Sacramento. Una vez allí, embarcamos en el ferry que nos cruzó al otro lado del Río de la Plata, rumbo a la vibrante capital argentina. 

En este artículo te dejamos nuestra ruta por Buenos Aires.

A la vuelta hicimos el mismo recorrido pero compramos los boletos del ferry y el bus por separado, así podíamos quedarnos un par de días y visitar Colonia del Sacramento. Una ciudad colonial, perfecta para pasear por sus calles empedradas, descubrir su historia y disfrutar de vistas al Río de la Plata.

Lee nuestra experiencia completa en Colonia del Sacramento aquí.

Montevideo

Volvimos a Montevideo para pasar el fin de semana mientras esperábamos que llegara el barco, y esta vez elegimos una zona más cercana al puerto, ideal para movernos cómodamente y hacer las gestiones que nos quedaban pendientes. Y la verdad: acertamos de lleno. Mucho mejor que la zona de Barrio Sur, en la que estuvimos los primeros días, que no era especialmente segura.

Paseando por el casco histórico

Desde allí, fue muy fácil explorar el centro a pie. Nos encantó recorrer la Peatonal Sarandí, llena de bares, restaurantes, puestecitos callejeros de artesanía… y con algo muy curioso: en el suelo hay baldosas con forma de sol y caritas grabadas. Son parte del Espacio de los Soles, un paseo que homenajea a personas que han dejado huella en la cultura uruguaya y mundial, como Mario Benedetti o los Rolling Stones. Es como un “Paseo de la Fama” al estilo uruguayo.

También nos pareció muy bonita la calle Pérez Castellano, con buen rollo y mucha vida.

🥘 En esta calle probamos unas pastas artesanas buenísimas en La Pacha – Nuestro rincón. Ricas, caseras y a buen precio.

🍻 Justo al lado, nos tomamos unas cervezas artesanales de mango en Mist Cerveza Artesanal. Muy recomendables si te gustan las cervezas artesanales diferentes.

El Mercado del Puerto

Al final de Pérez Castellano te topas con el famoso Mercado del Puerto, donde el protagonista es el asado uruguayo. Te avisamos: si vas en fin de semana, ármate de paciencia. Todos los parrilleros intentarán llevarte a su restaurante y hay bastante jaleo.

👉 Un consejo: Si quieres comer ahí, intenta ir entre semana o acércate antes para elegir tranquilo dónde sentarte.

Eso sí, ya te lo adelantamos: los precios son altos, porque es un sitio muy turístico. Pero oye, para una vez que lo visitas, puede valer la pena.

Otros lugares que puedes visitar

  • Museo del Carnaval: está justo al lado del mercado. Nosotros no fuimos, pero si te interesa el carnaval uruguayo, puede estar bien para entender esta parte tan importante de su cultura.
  • Avenida 18 de Julio: comienza en la Plaza Independencia, donde está la famosa Puerta de la Ciudadela, antiguo acceso a la ciudad amurallada. Desde ahí, puedes recorrer esta avenida que es todo un clásico montevideano.

Un paseo por la Rambla

Y como no podía faltar, dedicamos una tarde a recorrer la Rambla de Montevideo, ese paseo marítimo infinito (¡más de 20 km!) que recorre toda la costa de la ciudad. Nuestra parte favorita fue la que va de Punta Carretas a Pocitos. Es una zona muy animada, con ambiente local, perfecta para sentarte a disfrutar del mar o ver el atardecer.

Si sigues caminando, llegarás a Kibón, donde están las letras gigantes de “Montevideo”, todo un clásico para la foto. También puedes pasar por el Parque Rodó, un pulmón verde muy bonito para pasear y desconectar del bullicio. Y muy cerca está Punta Carretas, donde puedes visitar el faro. Ideal para cerrar el día con buenas vistas.


¡Arrancamos ruta en camper por la costa este de Uruguay!

Una vez tuvimos la furgoneta en nuestras manos empezamos nuestra ruta por la costa este de Uruguay, desde Montevideo hasta la frontera con Brasil.

Nuestra primera parada fue Atlántida, donde hicimos una pequeña pausa para comer frente a la playa. Un sitio tranquilo, con buena sombra y muy cerquita del agua. Perfecto para una parada rápida si estás haciendo ruta.

Después pusimos rumbo a Punta Ballena, donde dormimos. Es un cabo espectacular que se extiende entre dos playas, con vistas increíbles al atardecer. Muy recomendable si buscas un lugar bonito y tranquilo para pasar la noche con la furgo.

A la mañana siguiente pasamos por Punta del Este, una de las ciudades más turísticas del país. Lo recorrimos desde la furgo, ya que no nos van mucho las grandes ciudades. Hicimos solo una parada obligada: Los Dedos de Punta del Este, también conocida como “La Mano”.

Este monumento gigante está parcialmente enterrado en la arena de Playa Brava y representa una mano humana que parece emerger del mar. Fue construido en 1982 como símbolo de advertencia sobre lo peligrosas que pueden ser sus aguas, en memoria de los pescadores y bañistas que perdieron la vida allí. La escultura, de unos 3 metros de alto y hecha de hormigón reforzado, es obra del escultor chileno Mario Irarrázabal, el mismo creador de la famosa “Mano del Desierto” en el Desierto de Atacama. Con el tiempo, se ha convertido en uno de los iconos más reconocibles de Uruguay.

👉 Un consejo: Justo al lado del monumento hay un parking gratuito donde se puede dejar la camper sin problema para sacar unas fotos rápidas. Suele estar concurrido, pero hay bastante rotación.

Seguimos nuestra ruta hacia uno de los rincones que más nos sorprendió en todo el país: la Laguna de Rocha. Nos dirigimos a Rincón de la Laguna, un lugar mágico donde la laguna se encuentra con el mar. Desde allí parte el sendero de la Barra de la Laguna, un camino corto pero precioso que bordea la orilla hasta su desembocadura. Un paseo fácil, ideal para estirar las piernas mientras disfrutas de un paisaje que cambia a cada paso.

Durante el recorrido, nos quedamos fascinados viendo literalmente miles de cangrejos corriendo por la orilla. La Laguna de Rocha, con su variada topografía costera y su conexión periódica con el océano, crea un hábitat perfecto para estos pequeños habitantes.

Para dormir, elegimos quedarnos justo al principio del sendero, cerca de Santa María de Rocha. Un sitio espectacular: amanecimos con vistas a la laguna, en absoluto silencio y rodeados de naturaleza. De esos amaneceres que se te quedan grabados.

Al día siguiente, decidimos pasar el día en la playa Solari, que queda justo delante. Estuvimos prácticamente solos, con el mar de fondo y una tranquilidad absoluta. Un rincón que cuesta dejar atrás cuando viajas en furgo… y que te hace querer quedarte un día más.

Cabo Polonio

Uno de los siguientes grandes imprescindibles en esta ruta por la costa de Uruguay es, sin duda, Cabo Polonio. Un lugar único y mágico: un pequeño pueblo de casitas de colores, sin calles asfaltadas ni luz eléctrica, rodeado de dunas y playas vírgenes. Llegar allí es toda una aventura, así que vale la pena.

Si quieres saber más, te dejamos toda la información aquí.

Punta del Diablo

Nuestra siguiente parada fue Punta del Diablo, otro de esos rincones con mucho encanto en la costa uruguaya. Estacionamos justo frente a Playa Grande, en un lugar tranquilo donde también pasamos la noche con la furgo. Desde allí nos fuimos caminando a explorar el pueblo.

La sensación que nos dio fue muy parecida a la de Cabo Polonio: muchas de las casitas del pueblo están pensadas para el turismo, pero aun así el lugar mantiene su aire relajado y bohemio. Paseamos por la Playa del Rivero y seguimos hasta la Playa de los Pescadores, la más animada y popular. Aquí encontrarás el corazón del pueblo: barcos de pesca, puestos artesanales, bares y la famosa Feria de los Artesanos (ojo, consulta los horarios porque no siempre está abierta).

Nosotros fuimos por la tarde, así que después de recorrer el paseo nos sentamos a cenar en uno de los restaurantes de la calle 30, la arteria principal del pueblo. Hay un montón de opciones, buen ambiente y precios razonables. Cuando estábamos en Montevideo, varios locales nos habían recomendado probar los curiosos buñuelos de algas (sí, suena raro, pero están buenísimos). Los pedimos junto con unas miniaturas de pescado (pescado rebozado), y fue un acierto total.

Si vas a Punta del Diablo, no te pierdas la experiencia de pasear sin prisa, probar su gastronomía y dejarte llevar por el ritmo tranquilo del pueblo.

Parque Nacional Santa Teresa

Nuestra siguiente parada fue uno de los lugares que más nos recomendaron: el Parque Nacional Santa Teresa. 

Este parque enorme, de más de 3.000 hectáreas, es perfecto para explorar a pie o en furgo. Hay senderos autoguiados que te llevan por rincones como la Laguna de Peña, el invernáculo, el sombráculo o la imponente Fortaleza de Santa Teresa. Y como no podía faltar: kilómetros de playas inmensas y salvajes.

Dentro del parque hay varias zonas donde se puede acampar o pernoctar con la camper, pero importante: hay que registrarse antes y pagar la tarifa correspondiente. 

En este artículo tienes información más detallada sobre el parque.

Últimos pasos por Uruguay

Y nuestra última parada por la costa este de Uruguay fue La Coronilla. Acampamos un par de días en una zona junto al puente colgante, ideal para relajarse y disfrutar de la desembocadura del río en el mar. Es un lugar muy frecuentado por pescadores, así que si te gusta la pesca o simplemente sentarte a ver el ambiente, lo disfrutaras.

Tras eso, y con ganas de arrancar nuestra ruta por Argentina, y después de varios días seguidos de lluvia y mal tiempo, decidimos acelerar un poco y cruzar hacia el interior para llegar a la frontera. En el camino, hicimos varias paradas: Aiguá, Minas, Trinidad y Fray Bentos.

Dormimos justo frente al Río Uruguay, que en esa zona parece más un lago de lo tranquilo que está. Aprovechamos para pescar, descansar y preparar todo para cruzar la frontera.

¿Quieres ver cómo sigue nuestra aventura por Sudamérica? Aquí te contamos la ruta en furgoneta por Argentina.

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