Mientras esperábamos a que llegara nuestra furgoneta desde Barcelona, decidimos tomarnos el tiempo para conocer Buenos Aires a fondo. Y qué mejor que hacerlo sin furgo: más comódo, más flexible y perfecto para vivir esta gran ciudad a pie. Estuvimos casi un mes, donde nos alojamos en distintas zonas para conocer los barrios desde dentro.
Aunque hicimos gran parte del recorrido a pie —porque creemos que es la mejor forma de conocer una ciudad— también tiramos de transporte público, que funciona muy bien. Gracias a eso pudimos movernos fácilmente entre barrios y combinar los clásicos turísticos con rincones más auténticos.
En este artículo te dejamos una guía por barrios de nuestra experiencia: desde los clásicos imperdibles hasta los rincones que descubrimos caminando por la ciudad.
🏙️ Centro: historia, plazas y edificios icónicos
Este fue nuestro primer campamento base. Nos alojamos cerca del Obelisco, un punto clave desde donde puedes visitar casi todo caminando. Puntos de interés para visitar:
- Teatro Colón (aunque solo lo vimos por fuera, ofrecen visitas guiadas que dicen que valen la pena).
- Plaza San Martín y la imponente Torre Monumental.
- El histórico Café Tortoni (ojo, mucha cola y precios inflados).
- La icónica Casa Rosada y la Catedral Metropolitana.
- El Congreso Nacional y el antiguo Cabildo, donde hay un museo muy interesante y gratuito.
- Y si te apetece naturaleza en medio del caos, no dejes de ir a la Reserva Ecológica Costanera Sur. No parece que estás en una megaciudad: hay lagunas, aves, carpinchos y un montón de verde.
👉 Un consejo: Lleva agua y protector solar si vas a la reserva, no hay mucha sombra ni muchos puestos dentro.



🪦 Recoleta: elegancia, arte y tumbas famosas
Un barrio con aires europeos. No nos alojamos aquí porque era bastante más caro, pero vale la pena ir de visita. Lo más interesante:

- Cementerio de la Recoleta: un clásico. Aunque el precio es elevado, hay personajes históricos enterrados y mausoleos impresionantes.
- Floralis Genérica: una escultura gigante en forma de flor que se abre con la luz del día. Muy fotogénica.
- El Ateneo Grand Splendid: una antigua sala de teatro reconvertida en librería. Es gratis entrar y absolutamente mágica. Aunque los libros tienen precios europeos, vale la pena ir solo a mirar.
🌳 Palermo: verde, arte callejero y vida nocturna
Fue nuestra zona favorita. Estuvimos alojados varios días y nos encantó su ambiente relajado y creativo. ¿Qué hacer?
- Pasear por Palermo Soho y Palermo Hollywood, llenos de tiendas, cafés y murales de arte urbano.
- Visitar el Jardín Botánico, el Rosedal y el Jardín Japonés (este último lo descartamos por precio y colas).
- Comer o tomar algo en bares curiosos, Basta Callejón tiene hasta un bus dentro.
- Ir al Mercado de las Pulgas: mezcla de antigüedades y rarezas.
- Salir de noche a Niceto Club, donde acabamos casi por accidente a la fiesta Bresh, una experiencia argentina total con cumbia y reggaetón.
- Costanera Norte, una caminata a orillas del Río de la Plata al norte del barrio.



🧱 San Telmo: bohemio, histórico y lleno de Mafaldas
Uno de los barrios con más personalidad de la ciudad. Antiguo, artístico y lleno de historia. No te lo pierdas:
- Mercado de San Telmo, con puestos de comida, antigüedades y mucha vibra local.
- Las estatuas de Mafalda y otros personajes de Quino, repartidas por el barrio.
- Las calles adoquinadas, perfectas para perderte sin rumbo fijo.


⚰️ Chacarita: cementerio monumental y parques

Menos turístico, pero con su encanto.
- Visitamos el Cementerio de la Chacarita, más tranquilo y monumental que el de Recoleta, pero menos impactante si tienes que elegir solo uno. Es gratuito.
- Cerca está el Parque de los Andes, ideal para una parada relajada.
🎨 La Boca: color, fútbol y turistas
El barrio más fotografiado de Buenos Aires.
- Paseamos hasta El Caminito, la famosa calle peatonal llena de colores y tango para turistas.
- Pasamos frente a La Bombonera, el estadio de Boca Juniors. Tiene historia: no lo terminaron de cerrar del todo por falta de espacio.
👉 Un consejo: Es una zona con bastante turismo y también con algunas calles que conviene evitar si vas solo o con muchas cosas encima. Mejor durante el día.


🥩 Asado como dios manda: nuestra experiencia carnívora
No podíamos irnos de Buenos Aires sin probar un buen asado argentino. Pero teníamos claro que no queríamos caer en esas parrillas céntricas donde sólo van turistas y que, aunque cuiden la estética, muchas veces pierden el alma auténtica.
Investigamos un poco y nos recomendaron El Tano de Benedetti, un restaurante sin pretensiones en las afueras de la ciudad, frecuentado por porteños de verdad y amantes de la carne.
Por un precio muy razonable, ofrecen buffet libre de carne: chinchulines, mollejas, vacío, chorizo, morcilla, provoleta, asado de tira… ¡salimos rodando!
🚌 Aunque está algo lejos del centro, el autobús te deja casi en la puerta.
🍷 El sitio es curioso: empezó como una parrilla de barrio y hoy es todo un clásico para los que buscan un asado bien porteño, sin vueltas. Mesas largas, ruido, botellas de vino abiertas y platos que no paran de llegar. Una experiencia total.


👉 Algún consejo:
- La tarjeta SUBE se consigue fácilmente en kioscos o estaciones de subte para moverse por Buenos Aires. Funciona tanto para buses como para metro.
- Buenos Aires es segura si vas con sentido común. Evita mostrar objetos de valor y camina con atención.
- Hay muchas panaderías, pizzerías al corte, empanadas… Comer barato es posible.




