Después de mirar mil opciones y precios, nos dimos cuenta de que las estructuras de techo comerciales no terminaban de encajar con lo que necesitábamos: son caras, pesadas y difícilmente personalizables. Así que decidimos hacerlo a nuestra manera. Nos pusimos manos a la obra y construimos una baca artesanal, totalmente adaptada a nuestra furgo y a lo que queríamos llevar arriba.
¿El resultado? Una solución ligera, resistente y mucho más económica.
🧼 Limpieza del techo y primeras ideas
Lo primero que hicimos fue limpiar bien el techo de la furgo, añadiendo un poco de pintura antioxidante en algunos puntos.
Nuestra idea era sencilla: crear una base sólida y funcional donde pudiéramos montar una placa solar, pero también dejar espacio para añadir otros accesorios más adelante, como las planchas de rescate, un bidón extra de gasolina o incluso la antena Starlink.

📏 Análisis de anclajes y diseño a medida
Analizamos con calma los pernos en forma de «setas» que trae el propio chasis del techo. Son esos salientes metálicos que no sabes para que son hasta que te hacen falta… y que son perfectos puntos de anclaje si los sabes aprovechar.

🔩 Los soportes: la clave para fijar la estructura
Para los soportes usamos:
- Tubo rectangular de acero galvanizado de 20×20 mm para los anclajes.
- Tubo rectangular de acero galvanizado más grandes de 35×35 mm para la estructura principal.
La idea era introducir los tubos pequeños dentro de los puntos de anclaje, y luego “abrazarlos” con los perfiles más grandes, que irían sujetos con tornillos roscados. Una especie de sistema en dos capas que nos dio 6 puntos de sujeción sólidos.
Sacamos el metro y empezamos a medir cada rincón con calma. Revisamos las medidas una y otra vez para asegurarnos de que todo encajara al milímetro y evitar sorpresas más adelante.








🛠️ Fabricación de la estructura

Con el diseño ya claro, tocaba pasar a la acción: cortar, taladrar, encajar y ajustar. Esta parte fue de las más entretenidas… y también de las más exigentes. Aquí sí que cada centímetro cuenta (¡a veces incluso el milímetro!).
Empezamos midiendo y cortando las barras laterales con precisión quirúrgica, asegurándonos de que todo encajara como un puzzle.
Perforamos los agujeros necesarios para que coincidieran exactamente con los soportes que ya habíamos preparado.
Y aquí vino una de las grandes decisiones: ¿soldar o atornillar? Dudamos bastante, pero al final nos decantamos por los tornillos y escuadras por dos razones clave: era una opción mucho más sencilla y rápida de montar; y era mucho más fácil de desmontar si en un futuro lo necesitábamos.
🎨 Acabado final: protección y estética
Una vez planteada y ensamblada, tocaba darle el toque final. Pintamos toda la estructura con pintura negra mate antioxidante y le añadimos también unas tapas de plástico a los extremos para evitar que entrara agua o suciedad.
Finalmente, pulimos todos los cantos para evitar cortes o corrosión a largo plazo.

☀️ Anclaje del panel solar
Con la estructura ya terminada, tocaba colocar el panel solar. Para ello, añadimos dos travesaños sobre los cuales iría anclado.
Entre los dos, subimos el panel con cuidado hasta la baca —no era ligero precisamente— y lo dejamos bien fijado con tornillos y remaches roscados. Lo importante era que quedara seguro y no se moviera ni un pelo.

👉 Un consejo: Cuando estés diseñando la estructura de tu baca, piensa desde el principio qué cosas querrás llevar ahí arriba. Eso te va a ahorrar muchos dolores de cabeza más adelante. No es lo mismo planificar para poner varios paneles solares que para cargar una antena Starlink, unas tablas de surf o varios baúles.
💡 Detalles extra y decisiones clave

Uno de los puntos más importantes para nosotros era que la baca quedara lo más pegada posible al techo. No queríamos que hiciera vela al conducir, ni aumentar la altura de la furgoneta más de lo necesario. Por eso descartamos desde el principio las bacas comerciales, que suelen ser altas y bastante aparatosas. Queríamos algo más discreto, funcional y aerodinámico.
En uno de esos arrebatos de creatividad (que no nos faltan 😅), nos planteamos incluso diseñar una estructura elevable con pistones neumáticos. La idea era poder levantar la placa solar para orientarla mejor hacia el sol y así aprovechar al máximo la carga. De hecho, llegamos a comprar los pistones e hicimos algunas pruebas en el techo.
Pero después de darle muchas vueltas, acabamos descartándolo. Por un lado, no teníamos tiempo suficiente para desarrollar bien el sistema. Y por otro, nos preocupaba que una estructura elevable fuera más débil o saliera volando con un buen golpe de viento. Ya habíamos escuchado historias de otros viajeros a los que se les despegó la baca por estar demasiado elevada o mal sujeta. Así que preferimos no arriesgar. A veces menos es más.





