Todo empezó con una idea, una de esas que se te mete en la cabeza y no te deja dormir: camperizar una furgoneta para lanzarnos a recorrer Sudamérica. Parecía un plan perfecto. Pero claro, antes de cortar maderas, pelearnos con el Kaiflex y ponernos a instalar los paneles solares, teníamos que superar la primera gran misión, la que lo empieza todo: encontrar el vehículo que se convertiría en nuestra casa con ruedas.
Spoiler: no fue ni la mitad de fácil de lo que imaginábamos. Fue una odisea de meses, de cientos de anuncios, llamadas, visitas a polígonos y algún que otro intento de timo.
Si tú también estás en ese punto de búsqueda infinita, con mil pestañas abiertas en el navegador y la cabeza a punto de explotar, respira. Hemos creado esta guía con nuestra experiencia real —con todos los aciertos, los errores de novatos y los trucos que aprendimos por las malas— para que tu proceso sea más sencillo y, sobre todo, para que no termines comprando una chatarra con ruedas que te arruine el sueño.
¡Vamos al lío!
Antes de empezar a buscar: define tu proyecto camper
Antes de lanzarte a buscar en Wallapop como si no hubiera un mañana, tienes que hacerte las preguntas importantes. La mejor furgoneta no es la más grande ni la más nueva, sino la que mejor se adapta a ti y a tu plan de viaje.
¿Para qué la vas a usar?
No es lo mismo querer una furgo para escapadas de fin de semana que para vivir en ella a tiempo completo, como nosotros.
- Escapadas cortas: una furgoneta pequeña o mediana (L1H1, L1H2) puede ser suficiente. Priorizarás la maniobrabilidad y el bajo consumo.
- Viajes largos o vivir en ella: necesitarás más espacio para almacenamiento, una cama cómoda, cocina y, posiblemente, baño. Aquí es donde los modelos a partir de L2H2 cobran sentido.
¿Cuántas personas viajarán?
Parece obvio, pero condiciona todo. ¿Viajas solo, en pareja, con niños o con mascotas? El número de plazas homologadas para viajar es un factor legal clave. Nosotros somos dos, así que buscábamos una con 3 plazas delanteras para tener más amplitud, aunque solo usemos dos.
¿Necesitas estar de pie dentro? La pregunta del millón
Para nosotros, esto era innegociable. Si vas a vivir en la furgoneta, poder ponerte de pie para cocinar, vestirte o simplemente estirar la espalda un día de lluvia, cambia la vida. Esto te obliga a buscar modelos de altura H2 o H3. Si solo la quieres para dormir y pasar el día fuera, una H1 puede ser perfecta y te permitirá entrar en la mayoría de parkings subterráneos.
¿Ciudad o montaña? La importancia de la maniobrabilidad
Una furgoneta Gran Volumen (L3H3 o superior) es increíble por dentro, pero aparcarla en un pueblo italiano o maniobrar por una pista de montaña estrecha puede ser una pesadilla. Una L2H2 como la nuestra es un buen equilibrio: lo suficientemente grande para vivir cómodamente, pero sin ser un autobús.
El presupuesto real: ¿cuánto cuesta comprar una furgoneta camper?
Aquí viene la parte dolorosa pero necesaria. El precio que ves en el anuncio es solo la punta del iceberg. Tienes que contar con una serie de gastos extra que pueden sumar un buen pico.
A nosotros nos pasó. Compramos la furgo por 12.000 € y pensábamos que ya estaba. ¡Error! En el primer mes se nos fueron casi 1.000 € más en «detalles».
Aquí tienes una tabla orientativa con los costes que debes prever:
| Concepto | Coste aproximado (para nuestra furgo de 12.000€) | Notas importantes |
|---|---|---|
| Precio de compra | 12.000 € | El gasto principal. Negocia siempre, aunque sea un poco. |
| Transferencia (Cambio de nombre) | 100 – 200 € | Varía según la comunidad autónoma. Es un porcentaje del valor del vehículo. |
| Impuesto de transmisiones (ITP) | Incluido en lo anterior | En la mayoría de CCAA, se paga el ITP (entre el 4% y el 8%). |
| Seguro a terceros | 300 – 500 € / año | Imprescindible para poder moverla. Un seguro básico para empezar. |
| Impuesto de circulación | 120 – 180 € / año | El «numerito» del ayuntamiento. Varía mucho según el municipio. |
| Primera revisión a fondo | 200 – 500 € | ¡No te saltes esto! Cambio de aceite, filtros, y que un mecánico de confianza la mire bien. |
| Reparaciones imprevistas | ??? € | Ten siempre un colchón de 500-1000€ para sorpresas (ruedas, frenos…). |
| TOTAL INICIAL | ~ 13.500 € | El coste real para empezar a rodar con tranquilidad. |
Importante: en esta tabla no incluimos los costes de la camperización ni de la homologación, que son un capítulo aparte y un presupuesto mucho mayor.
¿Dónde buscar furgoneta de segunda mano? Nuestra experiencia
Rastreamos internet durante meses. Vimos de todo: furgos impolutas, otras que se caían a trozos y algún que otro intento de estafa. Estos son los sitios que más usamos:
Plataformas online de segunda mano
- Wallapop y Milanuncios: son el campo de batalla principal. Hay muchísima oferta, pero tienes que filtrar mucho. La gran ventaja es que puedes encontrar vehículos cerca de casa. Nuestra Citroën Jumper la encontramos en Wallapop, a 4 horas de casa.
- Facebook Marketplace: similar a los anteriores. Hay muchos grupos de compra-venta de furgonetas camper y de segunda mano. Ojo aquí, porque es donde vimos más perfiles sospechosos.
- Coches.net y Autocasión: portales más «serios», a menudo con vehículos de compra-ventas profesionales. Los precios suelen ser un poco más altos, pero a cambio a veces ofrecen garantía.
Páginas de importación
- Autoscout24 y Mobile.de: si te atreves a importar, sobre todo de Alemania, puedes encontrar verdaderas joyas. Los vehículos suelen estar muy bien cuidados y con historiales de mantenimiento impecables. El proceso es más complejo y caro por la burocracia, pero es una opción a considerar.
El método tradicional
- Talleres locales y compra-ventas de barrio: A veces, las mejores oportunidades no están en internet. Preguntar en talleres de confianza puede ser una mina de oro. Conocen los vehículos que reparan y a sus dueños.
- Boca a boca: ¡El poder de los contactos! Cuéntale a todo el mundo que estás buscando una furgo. Nosotros lo hicimos y, aunque no la encontramos así, nos llegaron un par de ofertas interesantes de «un amigo de un primo que…».
👉 Nuestra anécdota con un timo: encontramos una Ford Transit en Marketplace que parecía perfecta: pocos kilómetros, bien de precio y fotos espectaculares. El vendedor, un supuesto inglés que se mudaba, nos dijo que la furgo estaba en un depósito en Portugal y que nos la enviaba si pagábamos una señal a través de una «empresa de transporte segura». En cuanto vimos el email con logos raros y nos pidió dinero por adelantado, supimos que era una estafa. Jamás pagues nada sin ver y tocar la furgoneta.
Tipos de furgonetas: L1H1 vs L2H2 vs L3H3, el gran dilema
Elegir el tamaño es una de las decisiones más importantes. Las nomenclaturas «L» (largo) y «H» (alto) definen el espacio que tendrás. Aquí te dejamos una tabla comparativa para que te hagas una idea clara.
| Tamaño | Longitud Aprox. | Altura Interior Aprox. | Pros | Contras | Ideal para… |
|---|---|---|---|---|---|
| Pequeñas (L1H1) | 4.8 m | 1.4 m | Muy manejable, aparca en cualquier sitio, bajo consumo, discreta. | No puedes estar de pie, espacio limitado. | Escapadas de fin de semana, viajeros solitarios, uso diario. |
| Medianas (L2H2) | 5.4 m | 1.9 m | Equilibrio perfecto, puedes estar de pie, espacio para vivir. | Más consumo, más difícil de aparcar que un coche. | Vivir en pareja (¡es la nuestra!), viajes largos. |
| Grandes (L3H2/H3) | 6.0 m | 1.9 m – 2.1 m | Muchísimo espacio, permite distribuciones muy completas (baño fijo). | Difícil de maniobrar y aparcar, consumo elevado, menos discreta. | Familias, gente que necesita mucho espacio, «mansiones sobre ruedas». |
| Extra Largas (L4H3) | 6.4 m | 2.1 m | Un auténtico apartamento. Espacio para todo lo que imagines. | Prácticamente un camión. Olvídate de meterte en pueblos pequeños. | Proyectos muy específicos, gente que no se mueve poco. |

Nosotros nos decidimos por la L2H2 porque era el punto exacto de equilibrio. Nos permite tener una cama fija de 1.90m, una cocina completa, zona de comedor y hasta un poti, todo ello pudiendo estar de pie. Y, aunque es grande, nos hemos metido por todo tipo de caminos en Sudamérica, así que fue un acierto total.
Te dejamos un post con una comparación de las mejores marcas y modelos para camperizar.
La inspección definitiva: checklist para no comprar chatarra
Has encontrado una que te gusta. ¡Genial! Ahora toca ponerse el mono de detective. No te dejes llevar por la emoción. Una inspección a fondo te puede ahorrar miles de euros y disgustos.
La llamada: preguntas clave para el primer filtro
Antes de desplazarte, haz una buena criba por teléfono.
- ¿Por qué la vendes?
- ¿Cuántos dueños ha tenido?
- ¿Tiene la ITV en vigor? ¿Pasó a la primera?
- ¿Correa de distribución: es de cadena o correa? Si es correa, ¿cuándo se cambió por última vez (kms y fecha)?
- ¿Ha tenido algún accidente grave?
- ¿Tiene libro de revisiones sellado o facturas de mantenimiento?
- ¿El precio es negociable?
La visita: qué mirar por fuera y por dentro
- Óxido: el cáncer de las furgonetas. Revisa a fondo los bajos, los pasos de rueda, los marcos de las puertas y el vierteaguas del techo. Levanta las gomas y alfombrillas.
- Chapa: busca golpes, arañazos profundos y diferencias de color en la pintura (podría indicar una reparación por accidente).
- Neumáticos: ¿Están desgastados de forma irregular? Podría ser un problema de alineación o suspensión.
- Interior de la cabina: comprueba que todos los botones, luces, aire acondicionado y elevalunas funcionen.
La prueba de fuego: el motor y la conducción
- Arranque en frío: pide al vendedor que no arranque la furgoneta antes de que llegues. Debe arrancar a la primera y sin esfuerzo.
- Humo del escape: al arrancar, un poco de humo blanco o negro es normal. Si persiste o es de color azulado, malo (posible consumo de aceite).
- Sonido del motor: escucha con el capó abierto. El motor debe sonar redondo, sin ruidos metálicos ni claqueteos raros.
- Prueba de conducción: ¡Pruébala! Siente el embrague, comprueba que las marchas entran suaves, que los frenos responden bien y que la dirección no tiene holguras. Métete en una autovía para ver cómo se comporta a alta velocidad.
Los papeles: la burocracia que te salva de un marrón
- Informe de la DGT: muy recomendable. Por menos de 10€, puedes solicitar online el informe completo del vehículo en la web de la DGT. Te dirá si tiene multas pendientes, embargos, si los kilómetros son reales (con el histórico de las ITV) o si ha sido robada. ¡No te fíes de la palabra del vendedor!
- Ficha técnica e ITV: comprueba que el número de bastidor de los papeles coincide con el de la furgoneta (suele estar troquelado en el chasis o visible en el parabrisas).
- Permiso de circulación: asegúrate de que el vendedor es el titular del vehículo.
Si no tienes ni idea de mecánica (como nos pasaba a nosotros), no te la juegues: paga a un taller de confianza para que le haga una revisión pre-compra. Cuesta entre 50 y 100€ y es el mejor dinero que invertirás.
Herramientas y recursos imprescindibles para comprar tu furgoneta
A lo largo de la búsqueda nos vino bien tener una «caja de herramientas» digital y física para no llegar de turistas a cada visita. Estos son los recursos que de verdad usamos y que te recomendamos tener a mano antes de pagar nada.
Recursos online que de verdad nos sirvieron
- Informe completo de vehículo de la DGT: el primero de la lista. Por menos de 10 € sabes si la furgoneta tiene cargas, embargos, su histórico de ITV (con kilómetros oficiales) y el número real de titulares. Si el vendedor no quiere darte el número de bastidor o la matrícula para sacar este informe, mala señal.
- Buscador oficial de estaciones ITV: para localizar la estación más cercana al lugar de la visita. Llevar la furgo a una pre-ITV antes de comprarla es un truco infravalorado. Te dicen exactamente lo que fallaría y puedes negociar con datos.
- Wallapop y Milanuncios: las dos plataformas con más volumen en España. La nuestra apareció en Wallapop. Configura alertas con palabras clave («L2H2», «Jumper», «Boxer», «camper») y filtros de precio para que el bot te avise antes que a nadie.
- Coches.net y Autocasión: portales con más profesionales. Los precios suelen ser un 5-10 % más altos, pero a cambio muchas veces te dan garantía mecánica de 6 o 12 meses.
- AutoScout24 y Mobile.de: si te animas a importar, especialmente desde Alemania. Para entender la burocracia te recomendamos leer la guía oficial sobre importación de vehículos del Ministerio de Industria y la información sobre el Impuesto de Matriculación de la Agencia Tributaria.
- Real Automóvil Club de España (RACE) y otros clubes: ofrecen servicios de revisión pre-compra en toda España. Es una alternativa solvente cuando viajas lejos a ver la furgo y no conoces ningún taller en la zona.
- Este post: para repasar la diferencia legal entre furgoneta, camper y autocaravana. Saber esto te ayuda a no confundirte cuando un anuncio mezcla términos.
Lo que sí o sí debes meter en la mochila el día de la visita
No es lo más glamuroso, pero te ahorra disgustos:
- Linterna potente (o el móvil con buena luz) para revisar bajos, pasos de rueda y rincones del techo.
- Imán pequeño: lo pasas por chapa sospechosa de masilla. Si no se pega, hay reparación de chapa por debajo.
- Trapos viejos: para abrir el tapón del aceite y ver si hay emulsión blanca (síntoma de junta de culata).
- Cinta métrica: para confirmar las medidas reales de la zona de carga (los anuncios mienten muchísimo aquí).
- Móvil con cobertura y batería: para sacar el informe de la DGT en el momento si el vendedor te enseña el permiso de circulación y la ficha técnica.
- Boli y libreta: anota todo lo que veas mal. Después, frío y en casa, decides si compensa.
Consejo de oro: si te desplazas a otra provincia, planifica la visita a primera hora de la mañana. Así puedes pasar por un taller esa misma tarde sin perder otro día.
Qué haríamos diferente: nuestros errores de novatos al comprar la furgo
Mirando atrás, aunque estamos encantados con nuestra furgo, cometimos algunos errores de principiante que nos costaron tiempo y dinero. Ojalá alguien nos los hubiera contado.
- Error 1: obsesionarnos con los kilómetros. Al principio descartábamos cualquier furgoneta que pasara de los 150.000 km. La realidad es que es mucho más importante el mantenimiento que los kilómetros. Vimos furgos con 80.000 km que estaban destrozadas por dentro y por fuera.
- Error 2: no llevar a un mecánico a la primera visita importante. Cuando fuimos a ver la que sería nuestra furgo, nos dejamos llevar por la emoción. Todo parecía perfecto. Por suerte, antes de firmar, la llevamos a un taller y nos detectaron que los amortiguadores traseros estaban para cambiar. Lo usamos para negociar el precio final, pero podríamos habernos comido el marrón si no hacemos esa segunda revisión profesional.
- Error 3: subestimar los costes post-compra. Como ya os hemos contado, el presupuesto se nos desvió casi 1.000 € nada más empezar. Pensábamos en el precio de la furgo y en el de la camperización, pero no en todo lo que hay en medio. ¡Ten un colchón para imprevistos!
Nuestra elección final: os presentamos a la «Floki»
Después de meses de búsqueda, de ver furgonetas que daban pena y de casi perder la esperanza, apareció ella en Wallapop. Una Citroën Jumper L2H2 del 2007, con 130.000 km y un precio que entraba en nuestro presupuesto: 12.000€.
Hablamos con el dueño, un joven que la usaba para trabajar, y nos dio buena espina. Fuimos a verla a un pueblo de Tarragona. Estaba impecable por dentro y por fuera. La probamos, la llevamos a un taller local para la revisión final y… ¡era ella!

El momento de hacer la transferencia y volver a casa conduciéndola fue una mezcla increíble de euforia y un vértigo que te cagas. Ya no era una idea loca, era real. Teníamos una furgoneta vacía, un lienzo en blanco de 3 metros de largo listo para convertirse en nuestro hogar.
Preguntas frecuentes (FAQ) sobre comprar furgoneta camper
Estas son las dudas que más nos surgieron al empezar con este proceso. Las respondemos con lo que nosotros mismos vivimos al comprar nuestra furgo.
¿Cuántos kilómetros son demasiados en una furgoneta diésel?
No hay un número mágico. Una Citroën Jumper, Fiat Ducato, Peugeot Boxer o Renault Master con un mantenimiento serio puede pasar de los 300.000 km sin problemas mayores. Lo importante es ver el libro de revisiones, las facturas y, sobre todo, el estado del motor en la prueba de conducción. Nosotros descartamos furgos con 80.000 km y nos quedamos con una de 130.000, así que ya ves.
¿Es legal vivir en una furgoneta camper en España?
Vivir dentro mientras está aparcada legalmente, sí. Pernoctar (estar parado con la furgoneta) está permitido en la mayoría de sitios siempre que no «acampes» (sacar sillas, mesa, toldo, etc.). La diferencia entre pernoctar y acampar la explica muy bien la DGT en su página de normativa. Ojo: cada ayuntamiento puede tener su propia ordenanza, así que si vas a un sitio nuevo, mira siempre primero.
¿Me conviene homologar la furgoneta como vivienda o dejarla como mixta?
Depende de tu objetivo. Si vas a viajar mucho, vivir en ella o tener instalación fija (cama, cocina, instalación de gas, instalación eléctrica), la homologación como vivienda te da tranquilidad legal y ayuda con el seguro. Si la usas para escapadas y prefieres mantenerla discreta, dejarla como vehículo «mixto adaptable» puede ser suficiente. La normativa de referencia es el Real Decreto 866/2010 sobre reformas en vehículos, para cualquier duda.
¿Qué seguro contratar para una furgoneta camper de viaje?
Para empezar, un seguro a terceros básico nos sobraba en España. Cuando empezamos a equiparla y a viajar lejos, pasamos a uno con asistencia en carretera desde el km 0 y rotura de lunas. Si vas a salir de Europa, pregunta sí o sí si te cubre fuera del Espacio Económico Europeo: la mayoría de pólizas españolas no lo hacen, y tendrás que contratar un seguro local en cada país (a nosotros nos pasó al cruzar a Sudamérica).
¿Cuánto presupuesto debo tener total entre furgoneta y camperización?
En nuestro caso: 12.000 € de furgoneta + 1.000 € de gastos iniciales (transferencia, seguro, primera revisión) + unos 6.000 € de camperización hecha por nosotros mismos. Total: alrededor de 20.000 €. Si encargas la camperización a un profesional, súmale entre 15.000 y 30.000 € extra según acabados. Te lo desglosamos todo en nuestras Guías de Camperización.
¿Diésel, gasolina o eléctrica para una camper?
Hoy por hoy, diésel sigue siendo la opción más sensata para viajes largos: más autonomía, más oferta en el mercado de segunda mano y motores muy probados. La gasolina puede tener sentido para uso urbano y zonas con etiquetas ECO/CERO. La eléctrica todavía no es viable para vivir en ella por la falta de infraestructura de carga en zonas rurales y rutas largas. Para profundizar en cuándo tiene sentido cada motorización puedes leer la información sobre etiquetas medioambientales de la DGT.
¿Y si me arrepiento? ¿Pierde mucho valor una furgoneta camper?
Una furgoneta industrial bien mantenida pierde valor muy lentamente, sobre todo modelos clásicos (Volkswagen T4/T5, Mercedes Vito/Viano, Citroën Jumper/Fiat Ducato/Peugeot Boxer). Si encima la tienes camperizada con calidad, en muchos casos la vendes por más de lo que pagaste. El truco está en no dejarla pudrir parada y en mantener al día las revisiones.
Conclusión: la paciencia es tu mejor copiloto
Encontrar la furgoneta perfecta es un maratón, no un sprint. Es un proceso que requiere paciencia, investigación y un poco de suerte. No te desesperes si las primeras que ves son un desastre. La tuya está ahí fuera, esperando.
Nuestro consejo final es que disfrutes del proceso, que aprendas todo lo que puedas y que no te precipites. Es la primera gran decisión de tu aventura camper, y una buena base lo es todo.
Y ahora que ya sabes cómo encontrarla… empieza lo bueno.
¿Estás buscando tu furgo o ya la tienes? ¡Cuéntanos cómo fue tu proceso en los comentarios!
Con la furgo en tu poder, el siguiente gran paso es convertirla en tu hogar. No te pierdas cómo preparar tu vehículo para la gran aventura ni cómo aislar tu furgoneta camper paso a paso.