La guía MÁS completa de las playas de Florianópolis en furgoneta camper

Florianópolis, conocida cariñosamente como la «Ilha da Magia«, es uno de esos destinos que aparecen subrayados en el mapa de cualquier viajero que recorre Brasil por carretera. Sin embargo, cuando llegas con tu casa a cuestas, te das cuenta de que es una isla con una dualidad increíble. Tiene la infraestructura y el tráfico de una gran ciudad y, a la vez, rincones salvajes donde la selva de la Mata Atlántica se mete directamente en el mar.

Después de varias semanas recorriendo cada rincón de esta isla brasileña con nuestra furgoneta, hemos creado la guía que nos habría encantado tener. No es solo una lista de playas bonitas. Es un manual de supervivencia para furgoneteros, con los mejores sitios para pernoctar (y los que hay que evitar), los costes reales, los trucos para esquivar el tráfico infernal y, por supuesto, nuestras anécdotas y meteduras de pata.

Prepárate, nos vamos a recorrer las 42 playas de Floripa, de norte a sur.

Florianópolis en camper: lo que necesitas saber antes de llegar

Antes de lanzarte a explorar las playas, hay varias cosas que debes tener en cuenta para que tu experiencia en la «Ilha da Magia» no se convierta en la «Ilha da Tragedia».

La mejor época para visitar (y para evitar)

  • Temporada Altísima (finales de diciembre a Carnaval): precios por las nubes, campings llenos, tráfico infernal y playas abarrotadas. Sinceramente, si puedes, evítala.
  • Temporada Media (marzo-mayo y septiembre-noviembre): para nosotros, la época ideal. El clima sigue siendo espectacular, con días de calor perfectos para la playa, pero sin las multitudes agobiantes del verano. Los precios bajan y encontrarás sitios para aparcar y pernoctar con mucha más facilidad. Nosotros estuvimos en septiembre/octubre y fue todo un acierto.
  • Temporada Baja (junio-agosto): es el invierno austral. Las temperaturas son más frescas (15-20°C) y puede haber más lluvia y viento. No es la mejor época para disfrutar de la playa, pero sí para hacer senderismo y disfrutar de la isla con total tranquilidad.

Conducir y aparcar en la ‘Ilha da Magia’

Aquí va el consejo más importante de toda la guía: el tráfico en Florianópolis es un auténtico infierno. La isla tiene una carretera principal que la recorre y en temporada alta (o incluso un viernes por la tarde cualquiera) se forman atascos monumentales. Nuestro mayor aprendizaje fue moverse poco y disfrutar mucho. No intentes ver tres playas en un día; elige una zona, busca un buen lugar para aparcar y quédate allí un par de noches para sentir el ritmo local. Usa la bici, camina o coge un autobús local si quieres explorar los alrededores.

Pernoctar en Florianópolis: ¿es seguro?

La gran pregunta. En general, nos sentimos bastante seguros, pero siempre aplicando el sentido común.

  • iOverlander: es tu mejor amigo. Hay muchos puntos marcados por otros viajeros, tanto gratuitos como de pago. Lee siempre los comentarios recientes.
  • Preguntar a los locales: en los pueblos más pequeños del sur, preguntábamos en algún quiosco o restaurante si era tranquilo pasar la noche allí. La gente suele ser muy amable.
  • Campings: hay bastantes, sobre todo en la zona este (Barra da Lagoa, Campeche). Los precios varían, pero calcula entre 40-70 reales por persona. Son una buena opción para recargar agua, baterías y darte una buena ducha.
  • Nuestra regla de oro: si un sitio no nos daba buena espina, nos íbamos. Sin dudarlo. Es mejor conducir 15 minutos más y dormir tranquilos. Evitábamos pernoctar en zonas muy aisladas o en las playas más urbanas y concurridas como Canasvieiras o Ingleses.

Costes reales de viajar por Floripa en furgo (precios 2025)

Brasil ya no es tan barato como antes, pero sigue siendo asequible si viajas en modo furgonetero. Aquí te dejamos un desglose aproximado de nuestro gasto diario para dos personas:

  • Combustible (diésel): ~5.50 R$/litro. El mayor gasto si te mueves mucho (¡no lo hagas!).
  • Comida: 80-100 R$/día. Comprando en supermercados grandes (como la cadena Imperatriz o Angeloni) y cocinando en la furgo. Un almuerzo en un restaurante de «comida por quilo» puede costar unos 25-35 R$ por persona.
  • Pernocta: 0-140 R$/noche. Desde pernocta gratuita hasta un camping con todos los servicios.
  • Actividades: varía mucho. Alquilar una tabla de surf (30 R$/hora), barco a Ilha do Campeche (150 R$/persona), una cerveza en la playa (12 R$).

Presupuesto diario medio para dos personas: entre 180 y 250 Reales Brasileños (unos 35-50€). Puedes consultar el cambio actual en XE.com.

Tabla de datos prácticos para tu ruta

Concepto Nuestra recomendación
Tiempo mínimo 7 días (para ver una zona bien)
Tiempo ideal 15-20 días (para recorrerla entera con calma)
Mejor época marzo-mayo / septiembre-noviembre
Pernocta Combinar puntos de iOverlander y campings
Presupuesto diario Cocinando y pernoctando gratis la mayoría de días
Imprescindible Repelente de mosquitos (¡borrachudos!), protector solar y paciencia para el tráfico.
App útil iOverlander, Maps.me (para rutas offline)

El norte: el refugio de las aguas calmas (y las familias)

El norte de la isla suele ser la zona más urbanizada y buscada por el turismo convencional, sobre todo argentino. Para nosotros fue el lugar ideal para esos días en los que solo quieres aparcar la furgo, disfrutar de aguas tranquilas como una piscina y olvidarte del mundo.

Sambaqui: ostras y puestas de sol inolvidables

Nuestra primera parada fue Sambaqui. Si buscáis el típico ambiente de playa de postal con sombrillas, este no es el sitio. Sambaqui es un barrio tradicional de pescadores con una herencia azoriana muy marcada en sus casitas de colores. La playa es estrecha, pero lo que realmente vale la pena es su oferta gastronómica (es una de las capitales de la ostra) y su ambiente bohemio.

Aparcamos la camper justo frente al mar y pasamos la tarde leyendo con las puertas abiertas. El planazo aquí es esperar a la puesta de sol, que es simplemente mágica. El sol se esconde tras el continente, tiñendo el agua de colores naranjas y rosados. Después, nos dimos un homenaje en uno de los pequeños restaurantes a pie de playa con unas ostras gratinadas que todavía recordamos.

Ponta das Canas y Praia Brava: la calma y la tempestad

A pocos kilómetros una de la otra, estas dos playas son la noche y el día. Ponta das Canas es otra playa de pescadores, con aguas súper mansas, ideal para familias. Praia Brava, en cambio, está encajonada entre dos morros verdes y, como su nombre indica, tiene un oleaje potente. Es un enclave más exclusivo, con condominios de lujo, pero la playa es pública y espectacular. Aquí el ambiente es más joven y surfero.

Punta de Daniela

Si sigues la carretera hacia el norte, llegas a Punta de Daniela. Es una de las playas más relajadas que hemos visitado. Es una lengua de arena que se adentra en el mar, formando una bahía de aguas cristalinas y sin apenas olas. Es el lugar perfecto si viajas con niños o si simplemente quieres nadar sin pelearte con la corriente. Además, al ser una zona residencial tranquila, se respira un aire mucho más auténtico que en sus vecinas más famosas. Encontramos un sitio para aparcar bajo la sombra de los árboles y pasamos un día perfecto de playa y relax.

Jurerê Internacional: el Miami brasileño

Pasamos por Jurerê casi por curiosidad. Es una de las playas más famosas de Brasil por su lujo, sus mansiones espectaculares y sus beach clubs al estilo Ibiza. Fue como si de repente hubiéramos conducido nuestra humilde furgo a un plató de cine. Aunque no es nuestro estilo de viaje, hay que reconocer que la playa es preciosa, de arena blanca, muy limpia y cuidada.

Eso sí, preparad el bolsillo. Una caipirinha que en otra playa cuesta 15 reales, aquí puede llegar a 40. Dimos un paseo, alucinamos con los coches y las casas, y seguimos ruta hacia lugares con más vegetación y menos postureo.

El este: el alma surfera y bohemia de la isla

El este de Floripa es el corazón de la isla. Aquí es donde se siente la fuerza del Océano Atlántico, las olas son más potentes y la comunidad viajera, mochilera y surfista se concentra. Fue nuestra zona favorita y donde pasamos más tiempo.

Barra da Lagoa: nuestro campamento base ideal

Para nosotros, Barra da Lagoa fue el lugar perfecto. Es un pueblo con mucha vida pero que mantiene su alma de pescadores. El canal que conecta la Lagoa da Conceição con el mar divide el pueblo y crea un paisaje increíble. Está lleno de campings, hostels, supermercados y lavanderías, lo que lo convierte en un punto logístico perfecto.

Lo mejor de Barra es cruzar el puente peatonal azul y seguir el sendero que bordea el canal. En unos 15 minutos llegas a las piscinas naturales de Barra da Lagoa, unas pozas entre las rocas donde el agua del mar entra mansa y transparente. Un lugar espectacular para hacer snorkel o simplemente relajarse.

Praia Mole: la playa con más ambiente de la isla

A solo 5 minutos en furgo de Barra da Lagoa, se encuentra Praia Mole. Es una de las playas más icónicas de la isla, famosa por su arena suave («mole» significa blando en portugués) y sus olas perfectas para el surf. El ambiente aquí es joven y vibrante, con varios bares de playa con música en directo. Es el lugar perfecto para pasar la tarde viendo a los surfistas y parapentistas que se lanzan desde el morro cercano.

Praia da Joaquina y sus dunas gigantes

Famosa mundialmente por sus olas, Joaquina es el lugar donde el surf es religión. Pero lo que más nos impresionó no fue solo el mar, sino sus dunas gigantescas. Es un paisaje casi desértico que choca frontalmente con el verde de las montañas. Podéis alquilar una tabla de sandboard por unos 20 reales la hora y lanzaros duna abajo. Subir a lo alto de la duna más grande al atardecer ofrece una vista panorámica increíble de toda la costa este.

Praia de Moçambique: kilómetros de soledad y naturaleza virgen

Es la playa más extensa de la isla (más de 7 km) y, para muchos, la más bonita. Es una franja de arena virgen flanqueada por un denso bosque de pinos y dunas protegidas. No hay edificios, ni chiringuitos, ni luces, ni ruido.

Aviso importante: al ser parte de una reserva forestal, está terminantemente prohibido pernoctar. Nosotros pasamos el día entero allí, cocinando en la furgo bajo la sombra de los pinos, pero al atardecer los guardaparques pasan para recordar que todo el mundo debe salir. Es un sacrificio que vale totalmente la pena para mantener este paraíso así de intacto.

Lagoa da Conceição: el corazón de la isla

No es mar, pero como si lo fuera. La Lagoa es el centro neurálgico de la isla. Es el sitio perfecto para esos días de «mantenimiento» de la camper: lavanderías, supermercados grandes, tiendas de repuestos y restaurantes de todo tipo. Pero no todo es logística; los atardeceres en el césped de la orilla, viendo a la gente hacer kitesurf y windsurf, tienen una energía especial que te atrapa. La Avenida das Rendeiras, que bordea la laguna, es famosa por sus tiendas de artesanía y sus restaurantes de marisco.

¿Te gusta explorar más allá del asfalto? Si quieres descubrir los rincones de la isla a los que no llega la camper, no te pierdas nuestra guía de las mejores rutas de senderismo en Florianópolis.

El sur: la Florianópolis más auténtica y salvaje

Bajar al sur de la isla es como retroceder en el tiempo. Las carreteras se estrechan, el verde se vuelve más intenso y el turismo de masas desaparece. Aquí es donde encontramos la esencia de la vieja Floripa, la de los pescadores y las tradiciones azorianas.

Praia do Campeche e Ilha do Campeche: el Caribe brasileño

La playa de Campeche es una larga extensión de arena blanca con un mar a menudo revuelto, ideal para el kitesurf. Pero la verdadera joya está enfrente: la Ilha do Campeche. Para llegar hay que coger un barco (salen desde la propia playa de Campeche, desde Armação o desde Barra da Lagoa) que cuesta entre 150-200 reales por persona, ida y vuelta.

Sí, es caro, pero por lo que dicen, vale la pena. La isla es un monumento arqueológico y natural protegido. Solo permiten un número limitado de visitantes al día, y el tiempo de estancia es de unas 4 horas. El agua es la más transparente que veréis en todo el estado de Santa Catarina, de un color turquesa que parece irreal. Es el lugar perfecto para hacer snorkel y sentirse en una isla desierta del Caribe. Hay más información en la página oficial de turismo de Florianópolis.

Praia da Armação y Matadeiro: el alma pesquera

Armação es un encantador pueblo de pescadores con barcas de colores varadas en la arena. Desde el extremo sur de la playa, un pequeño sendero que cruza un río te lleva en 5 minutos a Praia do Matadeiro. Esta playa es completamente salvaje, sin acceso para coches, rodeada de vegetación y con un aire de lugar perdido en el tiempo.

Pântano do Sul y el trekking a Lagoinha do Leste

Pântano do Sul es otro reducto de la cultura pesquera, famoso por sus restaurantes a pie de playa. Pero para nosotros, fue el punto de partida de una de las mejores aventuras de la isla: el trekking a Lagoinha do Leste. Considerada una de las playas más salvajes y bonitas de Brasil, solo es accesible a pie o en barco.

Hay dos rutas principales: una más corta y empinada desde Pântano do Sul (1 hora aprox.) y otra más larga y escénica desde Matadeiro (2.5 horas aprox.). Nosotros hicimos la primera. La subida es dura, pero la recompensa al llegar a la cima y ver la playa virgen con su laguna de agua dulce a los pies es indescriptible. Puedes ver la ruta en detalle en plataformas como Wikiloc.

Ribeirão da Ilha: un viaje al pasado colonial

Recorrer la carretera que bordea la costa oeste en el sur es una delicia. El destino es Ribeirão da Ilha, el barrio más antiguo y con la arquitectura colonial azoriana mejor conservada. Sus casitas de colores pastel, sus calles tranquilas y sus restaurantes de ostras sobre el agua crean una atmósfera única.

Nuestro TOP 5 de playas en Florianópolis (la decisión más difícil)

Después de recorrerlas casi todas, si tuviéramos que elegir solo cinco, serían estas:

  1. Lagoinha do Leste: por la aventura del trekking y la recompensa de encontrar una playa casi virgen. Es el espíritu de la isla en estado puro.
  2. Praia de Moçambique: por su inmensidad, su soledad y la sensación de ser insignificante ante la naturaleza. Ideal para largas caminatas.
  3. Ilha do Campeche: por tener el agua más increíblemente transparente y turquesa que hemos visto en mucho tiempo. Es un pequeño paraíso.
  4. Sambaqui: por sus atardeceres, su ambiente bohemio y sus deliciosas ostras. Un lugar con alma.
  5. Barra da Lagoa: por ser el campamento base perfecto, con su mezcla de servicios, buen ambiente y rincones preciosos como las piscinas naturales.

Lo que nadie te cuenta de Floripa en camper: nuestros errores y aprendizajes

  • Error 1: intentar verlo todo rápido. El primer día quisimos ir de una playa del norte a una del este por la tarde. Tardamos casi dos horas en hacer 20 kilómetros. Lección: elige una base y explora esa zona a fondo. No cruces la isla en hora punta.
  • Error 2: subestimar el viento sur. Un día aparcamos en primera línea de la playa de Campeche. Por la noche entró un «vento sul» y la furgoneta se meneaba como una coctelera. Tuvimos que movernos a una calle más resguardada. Lección: consulta la previsión del viento y si anuncian viento fuerte, busca refugio.
  • Error 3: confiar ciegamente en Google Maps. En el sur, el GPS nos metió por una calle de tierra que se iba estrechando hasta convertirse en un camino de cabras. Tuvimos que hacer una maniobra imposible marcha atrás. Lección: usa el sentido común. Si una carretera parece sospechosa, probablemente lo sea. Contrástalo con apps como iOverlander o Maps.me.
  • Aprendizaje clave: la isla tiene su propio ritmo. No luches contra él. Si hay tráfico, para, tómate un coco en la playa y espera. Si llueve, aprovecha para hacer la colada o planificar la ruta. La magia de Floripa aparece cuando dejas de tener prisa.

Conclusión: ¿vale la pena visitar Florianópolis en furgoneta?

A nosotros nos gustó mucho. A pesar del tráfico y de que requiere un poco más de planificación que otros destinos, Florianópolis es un paraíso para los amantes de la naturaleza y la vida en furgoneta. La diversidad de sus playas es asombrosa: puedes pasar de una piscina natural de aguas tranquilas a una playa de olas salvajes en menos de media hora.

La clave es viajar sin prisas, aceptar sus ritmos y dejarte sorprender. Es una isla que te invita a quedarte, a explorar sus senderos, a charlar con los pescadores y a descubrir que la «magia» no está solo en sus paisajes, sino en su gente y su estilo de vida.

Esperamos que esta guía súper completa os ayude a planificar vuestro viaje. Si tenéis cualquier duda o queréis compartir vuestra propia experiencia, ¡os leemos en los comentarios!


¿Te has quedado con ganas de más Brasil? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!

Si Florianópolis te ha picado el gusanillo, Brasil tiene muchas más playas que descubrir. No te pierdas las mejores rutas por Florianópolis y su interior ni las playas de Arraial do Cabo, Búzios y Cabo Frio.

↑ Volver arriba

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *