La Ruta Nacional 40 de Argentina no es solo una carretera, es una leyenda. Con sus más de 5.200 kilómetros, se extiende desde el extremo sur de la Patagonia hasta la frontera con Bolivia, convirtiéndola en una de las rutas más largas y espectaculares del mundo. Atraviesa 11 provincias, 20 parques nacionales y paisajes que cambian de forma tan drástica que a veces parece que has cambiado de planeta: desde los glaciares milenarios del sur hasta los desiertos de sal y los cerros multicolores del norte.
Nosotros, como tantos otros viajeros, soñábamos con recorrerla. Y lo hicimos. A nuestra manera, de sur a norte, en nuestra furgoneta camper. No seguimos el trazado al pie de la letra; nos desviamos, exploramos, nos perdimos y encontramos rincones que no salían en las guías.
En este artículo te vamos a contar todo lo que necesitas saber para lanzarte a la aventura. Pero no será una guía cualquiera. Te contaremos nuestra experiencia real: el estado de la carretera, los tramos que nos volaron la cabeza, los que nos parecieron un tostón, dónde dormimos, cuánto nos gastamos y, por supuesto, alguna que otra metedura de pata para que tú no la cometas.
Prepárate, porque la Ruta 40 es mucho más que asfalto y ripio. Es una inmersión total en la inmensidad, la cultura y la diversidad de Argentina. ¡Arrancamos!
Datos prácticos para planificar tu viaje por la Ruta 40 en Argentina
Antes de poner primera y lanzarte a la carretera, hay algunas cosas que debes tener en cuenta. La Ruta 40 es una aventura que requiere un mínimo de planificación, sobre todo en la Patagonia, donde las distancias son enormes y los servicios escasos.
| Característica | Detalle |
|---|---|
| 🚗 Distancia total | Aprox. 5.224 km (desde Cabo Vírgenes hasta La Quiaca). |
| ⏰ Tiempo mínimo | 1 mes (muy justo). Lo ideal es 2-3 meses para disfrutar, hacer trekkings y desviarse. |
| ☀️ Mejor época | Sur (Patagonia): verano austral (diciembre a marzo). Días largos y temperaturas más suaves. |
| Norte (Salta/Jujuy): otoño/Primavera (abril-junio / septiembre-noviembre). Evitas el calor extremo del verano y las lluvias. | |
| 💰 Coste aproximado | Unos 600-900€ por persona al mes en furgoneta, durmiendo gratis la mayoría de las noches. |
| 🚐 Dónde dormir | Infinidad de sitios para pernoctar gratis, campings municipales (económicos), campings privados y estaciones de servicio YPF con duchas. |
| 🛂 Documentación | DNI o pasaporte, carnet de conducir, seguro del vehículo (obligatorio), VTV (ITV argentina). |
¿Cómo es conducir por la Ruta 40? Estado de la carretera y consejos
Conducir por la 40 es una experiencia en sí misma. Pasarás de un asfalto perfecto a un ripio (pista de grava) que pondrá a prueba tu paciencia y la suspensión de tu vehículo.
Asfalto vs. Ripio: el gran dilema
A día de hoy, más del 90% de la Ruta 40 está asfaltada. Sin embargo, los tramos de ripio que quedan son famosos y, a menudo, inevitables.
- Patagonia Sur: aquí se encuentran los tramos de ripio más conocidos, como los famosos «73 malditos». Aunque la fama los precede, suelen estar en un estado aceptable si el tiempo acompaña. La clave es bajar la velocidad (40-60 km/h) y tener paciencia.
- Zona Norte (Valles Calchaquíes): entre Cafayate y Cachi hay un tramo largo de ripio que atraviesa paisajes espectaculares como la Quebrada de las Flechas. Es lento, pero vale totalmente la pena.
Nuestro consejo: antes de cada tramo largo, consulta el estado de las rutas en la web oficial de Vialidad Nacional Argentina. Sobre todo en invierno o tras lluvias fuertes.
Consejos prácticos para la conducción
- Combustible: ¡La regla de oro de la Patagonia! Las distancias entre gasolineras pueden superar los 200-300 km. Llena el depósito siempre que veas una estación de servicio, aunque solo hayas gastado un cuarto. En el norte no es tan crítico, pero es una buena costumbre.
- El viento patagónico: no es un mito. Las rachas de viento lateral pueden ser muy fuertes y peligrosas, especialmente para vehículos altos como nuestra furgo. A nosotros nos dio más de un susto. Si el viento sopla fuerte, reduce la velocidad y coge el volante con firmeza.
- Animales sueltos: guanacos, ñandúes, ovejas, zorros… la fauna es abundante y cruza la carretera sin mirar. Ten especial cuidado al amanecer y al atardecer.
- Neumáticos: asegúrate de que están en buen estado y lleva una rueda de repuesto en condiciones (¡y saber cambiarla!). Una presión ligeramente más baja en los tramos de ripio mejora el agarre y la comodidad.
Nuestro itinerario por la Ruta 40 de sur a norte (tramos y desvíos imprescindibles)
Hicimos la ruta de sur a norte, empezando en pleno verano austral para aprovechar el buen tiempo en la Patagonia. Este fue nuestro recorrido, con sus paradas obligatorias y desvíos que nos cambiaron el viaje.
El kilómetro 0: Cabo Vírgenes y el fin del mundo
Si quieres empezar la Ruta 40 desde su origen oficial, el kilómetro 0, tienes que conducir hasta Cabo Vírgenes, en la provincia de Santa Cruz. Es un desvío de unos 130 km de ripio desde la Ruta 3. Al llegar, la sensación es indescriptible: un faro solitario, el rugido del viento, el Estrecho de Magallanes enfrente y una colonia de más de 150.000 pingüinos de Magallanes. Estás, literalmente, en el fin del continente. Para nosotros, fue el pistoletazo de salida perfecto.

Desvío imprescindible 1: El Calafate y el Glaciar Perito Moreno
Aunque no está sobre la Ruta 40, desviarse hacia El Calafate es casi una obligación. El Glaciar Perito Moreno es una de las maravillas naturales más brutales que hemos visto. No es solo verlo, es escucharlo. El estruendo de los bloques de hielo al desprenderse y caer al agua te pone la piel de gallina. Pasamos horas en las pasarelas, hipnotizados.
Lee nuestro artículo completo sobre cómo visitar el glaciar Perito Moreno aquí.

Desvío imprescindible 2: El Chaltén, la meca del trekking
Desde El Calafate, otro desvío te lleva a El Chaltén, la capital argentina del trekking. Este pueblo, a los pies del imponente Cerro Fitz Roy, es un paraíso para los amantes de la montaña. Las rutas salen directamente del pueblo y hay opciones para todos los niveles. Nosotros hicimos la mítica subida a la Laguna de los Tres, un palizón de 8 horas que nos dejó sin aliento (literal y figuradamente), pero la recompensa de tener el Fitz Roy cara a cara no tiene precio.
En este artículo te contamos todo sobre El Chaltén y nuestros senderos favoritos.

El tramo de la discordia: los «malditos 73» y el Parque Nacional Patagonia
Al reincorporarnos a la 40, nos enfrentamos al famoso tramo de los “73 malditos”, 73 kilómetros de ripio entre Tres Lagos y el cruce con la Ruta 41. Habíamos leído historias de terror sobre esta parte, pero la verdad es que, aunque está rota y tiene mucho «serrucho», no nos pareció para tanto. Quizás tuvimos suerte con el tiempo o quizás después de recorrer la Carretera Austral chilena, ya estábamos curados de espanto.
Este tramo nos llevó hasta la zona del Parque Nacional Patagonia, un lugar menos conocido pero de una belleza salvaje y solitaria. Nosotros paramos a comer en la Estancia Asunción, a orillas de un lago, y nos hicimos un asado memorable. Un oasis de paz.


👉 Un consejo: desde aquí, muchos viajeros (incluidos nosotros) cruzan a Chile para recorrer la Carretera Austral. El paso más común es por Los Antiguos, bordeando el increíble Lago Buenos Aires (General Carrera en Chile). Si buscas una aventura más remota, el Paso Roballos es espectacular, pero infórmate bien del estado y los requisitos en la web de Gendarmería Nacional Argentina antes de ir.
Si te pica el gusanillo, aquí te dejamos nuestra guía completa de la Carretera Austral.
La Comarca Andina: Esquel, El Bolsón y la magia del norte patagónico
Dejando atrás la estepa, la Ruta 40 se adentra en la exuberancia de la Comarca Andina.
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Esquel y el Parque Nacional Los Alerces: un paraíso de bosques, lagos y montañas. Visitamos este parque Patrimonio de la Humanidad y alucinamos con los alerces milenarios, algunos con más de 2.600 años. Dormimos en la cercana Laguna La Zeta, un lugar perfecto para pernoctar en furgo. Cerca de Esquel también están los famosos túneles de hielo del Cerro La Torta, aunque cuando fuimos estaban cerrados por la temporada. ¡Queda pendiente!
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El Bolsón: teníamos muchas ganas de conocer El Bolsón por su ambiente bohemio y sus infinitas rutas de trekking. Sin embargo, nuestra visita fue agridulce. Llegamos poco después de un incendio forestal devastador que había arrasado miles de hectáreas. Ver el paisaje calcinado fue un golpe duro, un recordatorio de la fragilidad de estos ecosistemas. A pesar de la tristeza, pudimos sentir la energía especial del lugar y prometimos volver para verlo en todo su esplendor. Si vas, no te pierdas la Feria Artesanal y el trekking al Cajón del Azul.

Bariloche y la icónica Ruta de los 7 Lagos
Continuamos hacia el norte hasta llegar a Bariloche, la «Suiza argentina». Es una ciudad muy turística pero con un entorno natural que quita el hipo.
Aquí tienes nuestra guía completa de Bariloche.
Desde allí, enlazamos con uno de los tramos más famosos de la Ruta 40: la Ruta de los 7 Lagos, que une Villa La Angostura con San Martín de los Andes. Es un recorrido escénico de 107 km asfaltados que serpentea entre lagos de aguas cristalinas y bosques de postal. ¡Prepara la cámara porque querrás parar en cada mirador!
Puedes leer todo sobre la Ruta de los 7 Lagos en este artículo.


Mendoza, la tierra del sol y del buen vino
Tras cientos de kilómetros de paisajes más áridos, llegar a Mendoza es como encontrar un oasis. Pasamos varios días de relax en el Embalse de Potrerillos, un lugar perfecto para desconectar. Mendoza es la capital del vino argentino, así que una visita a una bodega es casi obligatoria. Nosotros visitamos la olivícola LAUR, donde además de probar aceites de oliva espectaculares, aprendimos un montón sobre su producción. El contraste de los viñedos verdes con la Cordillera de los Andes de fondo es una imagen que no se olvida.

Un viaje a la prehistoria: Talampaya e Ischigualasto
Dejamos Mendoza para adentrarnos en un paisaje completamente diferente, casi marciano. En el límite entre las provincias de La Rioja y San Juan se encuentran dos parques declarados Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO.
- Parque Nacional Talampaya (La Rioja): un impresionante cañón de paredes rojizas de más de 150 metros de altura. Se recorre obligatoriamente con una excursión guiada en camión o combi. Es un viaje alucinante por paisajes que parecen sacados de una película del oeste y donde se han encontrado importantes restos arqueológicos.
- Parque Provincial Ischigualasto o Valle de la Luna (San Juan): justo al lado, este parque es uno de los yacimientos de fósiles de dinosaurios más importantes del mundo. El paisaje es surrealista, con geoformas esculpidas por el viento y el agua durante millones de años. Se recorre en tu propio vehículo, siguiendo en caravana a un coche guía que va parando en los puntos clave.
El corazón del norte: los Valles Calchaquíes (Cafayate, Cachi)
La Ruta 40 en el norte argentino es, para nosotros, una de las partes más espectaculares. Aquí la ruta se vuelve estrecha y polvorienta, atravesando pueblos coloniales y paisajes que parecen pintados a mano.
Empezamos en Cafayate, famoso por su vino blanco Torrontés. Desde allí, nos desviamos por la Quebrada de las Conchas, un cañón de colores increíbles. Luego, retomamos la 40 para atravesar la Quebrada de las Flechas, un paisaje lunar de rocas afiladas que apuntan al cielo. El tramo de ripio hasta Cachi, un pueblo blanco y colonial, es lento pero inolvidable.

Si quieres ver nuestra ruta completa por esta zona, no te pierdas nuestro artículo sobre qué ver en los Valles Calchaquíes.

El desierto blanco: Salinas Grandes
En el límite entre Salta y Jujuy, la Ruta 40 te lleva a las Salinas Grandes, un inmenso mar de sal a más de 3.400 metros de altitud. El paisaje es hipnótico. El blanco infinito bajo el cielo azul intenso crea un efecto visual increíble. Es un lugar perfecto para jugar con la perspectiva y hacer fotos divertidas. Un consejo: lleva gafas de sol, el reflejo es cegador.

El final del camino: la Quebrada de Humahuaca y La Quiaca
Para el tramo final, la mayoría de viajeros se desvían de la Ruta 40 para tomar la Ruta 9, que recorre la famosa Quebrada de Humahuaca. Y con razón. Este valle, también Patrimonio de la Humanidad, es una explosión de color y cultura andina.
Recorrimos pueblos como Purmamarca y su Cerro de los Siete Colores, Tilcara y su Pucará, y Humahuaca, desde donde se accede al increíble Cerro de los Catorce Colores (Hornocal). Finalmente, la Ruta 9 se vuelve a unir con la 40 justo antes de llegar a La Quiaca, el punto final de la ruta, en la frontera con Bolivia. La sensación de llegar allí, después de tantos kilómetros, es una mezcla de euforia y nostalgia.
Aquí te dejamos nuestra guía completa para recorrer la Quebrada de Humahuaca.

Presupuesto real para recorrer la Ruta 40 en furgoneta
Hablar de dinero siempre es complicado porque depende mucho del estilo de viaje de cada uno. Pero para que te hagas una idea, aquí te dejamos un desglose de nuestros gastos principales.
- Combustible: fue nuestro mayor gasto. Nuestra furgo consume unos 8-10L/100km. Calculando unos 6.000 km (con desvíos), gastamos casi unos 600 litros de diésel. Con los precios fluctuantes de Argentina, esto puede variar mucho, pero calcula entre 600€ y 800€ solo en combustible para toda la ruta.
- Comida: la gran ventaja de la furgo es cocinar. Gastábamos una media de 10-12€ al día para los dos comprando en supermercados y mercados locales. Dándonos algún capricho como un buen asado o unas empanadas salteñas.
- Actividades y Parques Nacionales: las entradas a los parques son un gasto a tener en cuenta. El Perito Moreno es el más caro (precios especiales para extranjeros). En total, calcula unos 100-150€ por persona para las entradas principales. Puedes consultar las tarifas actualizadas en la web de Parques Nacionales de Argentina.
- Pernocta: ¡Casi 0€! Dormimos gratis el 95% de las noches. Usamos mucho la app iOverlander. Solo pagamos por algunos campings municipales para darnos una buena ducha caliente (entre 3-6€ por persona).
En resumen, nuestro gasto medio fue de unos 25-30€ al día para los dos, lo que se traduce en unos 750-900€ al mes para la pareja.
Errores que cometimos (y que tú puedes evitar)
La Ruta 40 fue una maestra y, como buenos alumnos, aprendimos a base de prueba y error.
- Subestimar las distancias: el primer día en la Patagonia planeamos una etapa de 500 km. ¡Error! Entre el viento, las paradas para fotos y el ripio, llegamos de noche y agotados. La 40 no es una autopista, es para disfrutarla con calma.
- No llevar efectivo suficiente: en muchos pueblos pequeños y gasolineras remotas no aceptan tarjeta o el sistema no funciona. Llevar siempre una buena cantidad de pesos argentinos en efectivo te salvará de más de un apuro.
- Fiarnos ciegamente del GPS: en el norte, Google Maps nos intentó meter por un lecho de río seco que en la época de lluvias habría sido un desastre. En zonas remotas, contrasta siempre la ruta con mapas offline (como Maps.me) y pregunta a los locales.
- No llevar un bidón de combustible extra: en la estepa de Santa Cruz hay tramos de cientos de kilómetros sin absolutamente nada. Quedarse sin combustible no es una opción. Nosotros siempre llevábamos 20 litros de reserva, además de nuestro depósito principal.
Conclusión: ¿Vale la pena recorrer la Ruta 40?
La Ruta 40 es más que un viaje por carretera; es el viaje. Es una travesía que te conecta con la naturaleza más salvaje, con la historia de un país y con su gente. Es una prueba de paciencia, de adaptación y de capacidad de asombro.
Verás paisajes que te dejarán sin palabras, sentirás la soledad más absoluta en la estepa patagónica y te maravillarás con la explosión de vida y color del norte. Si buscas una aventura auténtica, de esas que se quedan grabadas para siempre, no lo dudes. La Ruta 40 te está esperando.
¿Has recorrido la Ruta 40 o la tienes en tu lista de sueños? ¡Cuéntanoslo en los comentarios, queremos saberlo todo!
Argentina es un país que da para mucho más que una sola ruta. No te pierdas curiosidades y datos prácticos de Argentina, nuestra ruta por el norte de Argentina ni los 7 mejores parques nacionales de Argentina.