Cuando decidimos camperizar nuestra furgoneta, sabíamos que queríamos un sistema de agua completo, práctico y lo más autosuficiente posible. Ducharnos, cocinar, fregar los platos… todo eso depende de tener un buen sistema, ¡y vaya si nos ha dado trabajo!
En este artículo os contamos cómo hicimos toda la instalación de agua en nuestra furgo, desde los depósitos hasta la ducha exterior, compartiendo paso a paso lo que aprendimos en el proceso, consejos útiles y cosas que hay que tener sí o sí en cuenta.
También os explicamos las opciones para tener agua caliente y qué sistema es mejor según tus necesidades y presupuesto.
🧠 Planificarlo todo antes de empezar
Antes de ponernos manos a la obra, hicimos un esquema general de todo el sistema de agua. Tener una visión global nos ayudó a organizar mejor el espacio, anticipar posibles problemas y no olvidarnos de ningún componente.
En ese esquema definimos:
- Dónde irían los depósitos de aguas limpias y grises.
- El recorrido exacto de las mangueras.
- La ubicación de la bomba, los filtros y las llaves de paso.
- Y cuántos conectores íbamos a necesitar y de qué medidas.

👉 Un consejo: Haz el esquema antes de forrar las paredes o cerrar ningún mueble. Muchas cosas tienen que ir empotradas o pasar por detrás.
💧 Toma exterior de agua

Antes de panelar, instalamos una toma de agua en el lateral de la furgoneta. Elegimos una con tapa y con llave, para poder rellenar el depósito desde fuera con total seguridad.
Hay quien opta por una solución más simple: abrir la tapa del depósito y llenarlo desde el interior. Pero eso puede acabar en salpicaduras, mojar cosas que no deberían mojarse o incluso provocar algún accidente si se derrama agua cerca de la instalación eléctrica.
Por eso, nosotros decidimos poner la toma exterior: podemos recargar agua de forma cómoda y segura, ya sea en estaciones de servicio, campings o incluso desde una garrafa si no hay otra opción.
🚰 Depósito de aguas limpias
Cuando hablamos de depósitos de agua, las opciones son casi infinitas: los hay de distintos tamaños, formas y materiales. Lo importante es encontrar el equilibrio entre capacidad (para tener autonomía), espacio disponible y peso… porque sí, más peso = más consumo de combustible.

Después de investigar bastante y ver lo que había en el mercado, optamos por un depósito de polietileno de 127 litros. Para nosotros era el punto justo: suficiente para ser autosuficientes varios días, sin ir demasiado cargados.
Como ya habíamos definido la distribución general, las medidas del depósito encajaban perfectamente debajo de la cocina. Así aprovechamos al máximo el espacio interior, y además tenía la ventaja de quedar por delante del eje trasero, lo cual ayuda a repartir mejor el peso sin afectar tanto a la suspensión ni a la conducción.
Antes de fijarlo con unas buenas cinchas (imprescindibles para que no se mueva con los baches), le hicimos los agujeros necesarios para instalar los siguientes componentes:
- Entrada general de agua (conectada a la toma exterior)
- Salida hacia la bomba
- Aireador (súper importante para que el agua fluya bien y no se cree vacío)
- Llave de emergencia para purgar el depósito
- Y una sonda de nivel, que nos permite ver fácilmente cuánta agua queda en el depósito
Además, hay algunos extras opcionales que puedes considerar, dependiendo de tus necesidades:
- Sondas calefactables para evitar que el agua se congele en climas fríos
- Sistemas UV para potabilizar el agua automáticamente
- O cualquier otro gadget que te facilite la vida si vas a pasar mucho tiempo en ruta.

🔁 Circuito de agua: de principio a fin
Una vez montado el depósito, tocaba ponerse con todo el circuito que lleva el agua desde ahí hasta los grifos y la ducha:
- Depósito de aguas limpias
Desde aquí, el agua sale por un conector estanco y entra en el circuito. - Válvula antirretorno
Evita que el agua retroceda al depósito, protegiendo la bomba y manteniendo el circuito presurizado. - Prefiltro general
Colocado justo antes de la bomba. Este filtro básico se encarga de atrapar impurezas grandes que puedan venir del depósito. - Bomba de agua
Usamos una Shurflo de 7 L/min. Tiene presión de sobra para un uso diario cómodo (fregadero, ducha…). - Vaso de expansión
Justo después de la bomba, instalamos un Vaso de expansión Fiamma A20, que ayuda a mantener la presión estable y evita que la bomba esté arrancando y parando todo el rato. Mejora el confort y alarga la vida útil del sistema.
A partir de aquí, el agua se divide en dos ramales:
- Primer ramal → pasa por un filtro de 5 micras y 10”, colocado justo antes del grifo. Esto asegura que el agua que usamos para beber o cocinar sea lo más limpia posible. (Siempre llenamos con agua potable).
- Segundo ramal → va hacia la parte trasera, donde instalamos una toma exterior con conector universal. Ahí podemos conectar una manguera o una ducha exterior, según necesitemos.
Repartimos las llaves de corte en puntos estratégicos del circuito. Esto permite cerrar solo una parte del sistema en caso de reparación o si queremos anular una zona temporalmente (por ejemplo, la ducha exterior si no la usamos).
Para todo el circuito de agua usamos manguera de 16 mm, compatible con la mayoría de conectores y muy fácil de trabajar. Y para el desagüe del fregadero, utilizamos tubo flexible de PVC junto con conectores estándar. Es resistente, fácil de instalar y perfecto para dirigir las aguas grises hacia el depósito de desagüe.
👉 Un consejo: Usa cinta de teflón en todas las roscas. Y ojo con las medidas: hay pulgadas, milímetros y más de un estándar. ¡Te puedes volver loco si no te fijas!

🧼 Depósito de aguas grises: casero y económico
Aquí también hay mil opciones: depósitos de distintas formas, materiales y capacidades. Algunos están diseñados para ir en los bajos del vehículo, otros van en el interior, y hay quien directamente usa garrafas como sistema de recogida.
Después de valorar varias alternativas, nosotros vimos que ninguno se ajustaba a lo que buscábamos:
🔹 Los modelos prefabricados específicos para bajos eran caros.
🔹 Los depósitos interiores ocupaban un espacio valioso dentro de la furgo.
Así que optamos por una solución más económica y personalizada: construir nuestro propio depósito con un tubo de PVC.
Usamos un tubo de 200 mm de diámetro y 1,10 m de largo, al que añadimos:
- Dos tapas roscadas en los extremos, para poder abrir y limpiar con facilidad.
- Una sonda de nivel, para saber cuándo está lleno.
- Una electroválvula, que nos permite vaciar el depósito sin salir de la furgo.
- Una llave manual como plan B, por si la electroválvula falla.
- Un aireador, imprescindible para evitar vacíos.
- Y, por supuesto, la entrada del bajante que conecta con el sifón del fregadero.
El resultado: un depósito de unos 35 litros y por la mitad de precio, perfectamente integrado en los bajos de la furgoneta. Lo anclamos al chasis con cinta perforada y remaches roscados, una sujeción fuerte y sencilla.
👉 Un consejo: Si el depósito cuelga mucho o piensas hacer rutas off-road, considera instalarle un protector metálico (aluminio o acero). Las piedras del camino no perdonan.

🚿 Ducha trasera: simple pero funcional

Antes de cerrar las paredes, pasamos dos mangueras hasta la parte trasera de la furgoneta. Una de ellas la recubrimos con aislante térmico, por si en el futuro queríamos instalar un sistema de agua caliente. En ese punto colocamos:
- Una maneta para abrir o cerrar el paso del agua
- Y un conector rápido universal, al que podemos enchufar una manguera o una alcachofa de ducha.
No es un spa, ¡pero para una ducha rápida en plena naturaleza va sobradísima!
🔥 Agua caliente: por ahora, prescindible
Valoramos instalar un sistema de agua caliente, pero al final, y sobre todo en una furgoneta con espacio reducido, priorizamos otras cosas.
Al final, ducharse dentro de la furgoneta no era una opción práctica para nosotros: el agua es limitada, calentarla implica más consumo de energía o gas, se genera condensación y requiere un sistema de desagüe más complejo, además de ocupar un espacio fijo. Por eso, decidimos no instalar una ducha fija ni un sistema de agua caliente.
Pero… eso no significa que no nos duchemos. Usamos la ducha exterior con agua templada cuando hace buen tiempo, o nos duchamos en campings, estaciones de servicio o casas de amigos.
Ahora mismo, después de más de 7 meses viviendo en la furgo, podemos decir que no ha sido un problema en absoluto. ¡De hecho, es mucho más habitual de lo que parece!
Aun así, nos curamos en salud, y dejamos la preinstalación hecha con las mangueras de agua caliente: el coste era mínimo y abrir todo después sería un follón.
💡 Opciones para tener agua caliente en una camper
Si quieres agua caliente en tu furgoneta, estas son las principales opciones del mercado:
- Boiler elétrico (termo)
Funciona conectado a 12V, 220V o al inversor. Ideal si tienes buena batería o placas solares, pero tarda más en calentar. - Boiler a gas (tipo Truma)
Usa gas propano o butano para calentar. Calienta rápido y es bastante eficiente, pero requiere buena instalación y ventilación. - Calentador instantáneo a gas (ducha tipo portátil)
Económico y muy usado en campers. Se conecta a una bombona y da agua caliente al instante. Hay que usarlo al aire libre o con buena extracción. - Intercambiador de calor (heat exchanger)
Usa el calor del motor del vehículo para calentar el agua mientras conduces. Eficiente y sin consumo extra, pero requiere buena instalación y depósito aislado. - Sistema por calefacción estacionaria
Algunos modelos (como Webasto Dual Top o Planar Hydronic) calientan tanto el habitáculo como el agua. Son soluciones completas, pero caras y complejas de instalar. - Panel solar de ducha o bolsas negras
Solución low-cost: dejas una bolsa negra al sol y listo. Obviamente depende del clima, pero puede sacarte de apuros en verano.




