Montar la cocina de una furgoneta camper es, sin exagerar, uno de los pasos más importantes y emocionantes de cualquier camperización. Sobre todo si, como nosotros, tienes pensado vivir en ella a tiempo completo. No es solo un mueble; es el corazón de la furgoneta, el lugar donde vas a preparar el café de la mañana con vistas a una montaña, a cocinar un buen plato de pasta después de un día de trekking y a fregar los platos mientras planeas la ruta del día siguiente. Si no está bien pensada, créenos, lo vas a notar cada día.
En nuestro caso, la cocina fue una de las decisiones más meditadas y, con más de un año viajando por Sudamérica, podemos decir que también una de las que más agradecemos.
Y como casi todo en el mundo camper, esto vuelve al mismo punto de partida: las prioridades. Hay gente que apenas cocina en la furgo y prefiere tirar de hornillo portátil para dedicar ese espacio a un baño más grande o a más almacenaje. Nosotros no. Nos encanta cocinar, comer bien y disfrutar de esos momentos del día. Por eso, quisimos apostar fuerte por una cocina grande, funcional y cómoda, casi como la de una casa pequeña.
Diseñamos una encimera en L muy amplia, con espacio suficiente para que los dos podamos cocinar a la vez sin darnos codazos. Un fregadero generoso donde cabe una olla grande (¡un lujo!), varios cajones, armarios… y la verdad: no nos arrepentimos ni un segundo. Es una de las mejores decisiones que tomamos. Porque, sinceramente, no hay nada peor que fregar platos encogido como un acordeón o tener que hacer malabares para cortar una cebolla.
En esta mega guía te vamos a contar con todo lujo de detalles cómo hicimos nuestra cocina camper a medida desde cero: el diseño, los materiales, el paso a paso, el presupuesto real y, por supuesto, los errores que cometimos para que tú no tengas que pasar por ellos. ¡Vamos al lío!

Planificación y diseño: la clave del éxito
Antes de cortar la primera madera, pasamos semanas (¡sí, semanas!) con el metro en la mano, un cuaderno lleno de bocetos y plantillas de cartón por toda la furgoneta. Esta fase es la más importante. Un error de cálculo aquí puede ser un dolor de cabeza enorme más adelante.
Midiendo el espacio y haciendo bocetos de cartón
Lo primero es medir y volver a medir. Ten en cuenta las irregularidades de la furgoneta: las paredes no son rectas, el suelo puede tener desniveles y los pasos de rueda son un desafío constante. Nuestro consejo de oro es crear una maqueta a escala 1:1 con cajas de cartón.
Nosotros lo hicimos y fue revelador. Te permite «sentir» el espacio, ver si te puedes mover con comodidad, comprobar si las puertas de los armarios chocan con algo al abrirse o si la altura de la encimera es la correcta para ti. Fue así como decidimos la distribución final.
La distribución en L: nuestra mejor decisión
Después de probar varias configuraciones con nuestras cajas de cartón, nos decantamos por una cocina en L. Ocupa más espacio que una cocina lineal, pero las ventajas para nosotros eran innegables:
- Superficie de trabajo enorme: nos da un montón de espacio para preparar la comida, dejar los platos sucios o simplemente apoyar cosas.
- Flujo de trabajo lógico: creamos una especie de «triángulo de trabajo» entre la nevera, el fregadero y los fogones. Todo está a mano y es muy intuitivo.
- Definición de espacios: la L ayuda a separar visualmente la zona de la cocina del resto del habitáculo, creando una sensación de «habitación» diferente.
¿Qué era innegociable para nosotros?
Antes de empezar, hicimos una lista de nuestros «innegociables» para la cocina. Esto nos ayudó a tomar decisiones y a no desviarnos del objetivo. La nuestra era:
- Un fregadero grande: odiamos fregar en picas diminutas. Queríamos poder lavar una olla sin inundar la furgoneta.
- Espacio de encimera: para poder cocinar dos personas a la vez.
- Una nevera con congelador: para tener hielo y poder conservar comida para más días.
- Cajones grandes y accesibles: para ollas, sartenes y cubiertos. Son mucho más cómodos que los armarios con puertas para el menaje pesado.
- Cocina a gas: por su autonomía y no tener que depender 100% de la electricidad.
Tener claras tus prioridades te salvará de muchos dilemas durante la construcción.
Tipos de cocinas para furgonetas: pros y contras
Antes de meternos en faena, vale la pena repasar brevemente qué opciones existen. Hay para todos los gustos, presupuestos y necesidades:
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Cocina a gas (butano/propano): es la opción más común y la que elegimos nosotros.
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Pros: económica, calienta muy rápido, las bombonas se encuentran en casi cualquier lugar del mundo (aunque a veces con adaptadores) y no depende de tu sistema eléctrico.
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Contras: requiere una instalación con ventilación por seguridad, ocupa espacio para la bombona y necesita homologación en España.
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GLP (Gas Licuado de Petróleo): una alternativa al butano/propano.
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Pros: es un gas más limpio y se puede rellenar en muchas gasolineras, lo que es muy cómodo en viajes largos por Europa.
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Contras: la instalación inicial es más cara y compleja, y no todos los países tienen una red de suministro de GLP para vehículos.
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Vitrocerámica o inducción eléctrica: la opción 100% eléctrica.
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Pros: son seguras (sin llama), fáciles de limpiar y estéticamente muy limpias.
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Contras: ¡El consumo! Necesitas una instalación eléctrica muy potente con varias baterías de litio, un inversor de onda pura de muchos vatios y una buena fuente de carga (placas solares grandes). Es una inversión inicial alta y dependes totalmente del sol o de una fuente externa.
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Cocina diésel: utiliza el mismo combustible que el motor de la furgoneta.
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Pros: muy eficiente, ideal para climas fríos (algunos modelos también son calefacción), te olvidas de las bombonas de gas y es muy segura. Marcas como Webasto son referentes.
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Contras: es, con diferencia, la opción más cara. La instalación es compleja y puede tardar un poco en calentarse. Tampoco funciona muy bien en gran altitud.
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Para nosotros, por el tipo de viaje (largo y por países con infraestructuras variadas) y por presupuesto, el gas era la opción más lógica y versátil.

Presupuesto detallado: ¿Cuánto cuesta hacer una cocina camper a medida?
Esta es la pregunta del millón. Hacerla tú mismo siempre será más barato que comprar un módulo prefabricado, pero los materiales de calidad suman. Aquí te dejamos un desglose aproximado de lo que nos gastamos nosotros (precios de 2022 en España, que pueden variar).
| Componente | Descripción | Coste Aproximado (€) |
|---|---|---|
| Madera | Contrachapado de chopo (15mm) y listones de pino | 150 € |
| Encimera | Tablón de madera de pino macizo | 50 € |
| Fregadero y Grifo | Fregadero de segunda mano + grifo nuevo | 60 € |
| Cocina de Gas | Placa de 2 fuegos específica para camper | 90 € |
| Nevera | Gelid R91 12V de compresor (91 litros) | 300 € |
| Sistema de Agua | Bomba, vaso expansor, mangueras, racores, depósito | 200 € |
| Sistema de Gas | Lira, regulador, tubo de cobre, pasamuros | 50 € |
| Ferretería | Bisagras, guías de cajón, tornillos, escuadras | 100 € |
| Acabados | Barniz bicomponente, pintura, silicona, masilla | 80 € |
| Total Estimado | 1080 € |
Paso a paso: construyendo nuestro mueble de cocina desde cero
Con el diseño claro y los materiales comprados, nos pusimos el mono de trabajo. ¡Manos a la obra!
La estructura del mueble: contrachapado y listones
Para el esqueleto del mueble usamos listones de madera de pino. Son ligeros, resistentes y fáciles de trabajar. Creamos un marco robusto anclado tanto al suelo como a las paredes de la furgoneta para que no se moviera ni un milímetro en marcha.
Para los revestimientos, las divisiones internas y las puertas, usamos tableros de contrachapado de chopo de 15 mm. Es una madera muy popular en camperización porque es ligera y estable.
Distribuimos el mueble en varios módulos funcionales:
- Un hueco central para la nevera, dejando unos 5 cm de espacio en la parte trasera para que el compresor pudiera ventilar correctamente. ¡Esto es vital para que funcione bien y no consuma en exceso!
- Dos cajones grandes bajo los fogones para cubiertos, ollas y sartenes.
- Dos armarios: uno para almacenar comida y otro exclusivo para la bombona de gas, con una rejilla de ventilación en la parte inferior como medida de seguridad.
- Un armario bajo el fregadero donde montamos todo el sistema de agua.


El fregadero de segunda mano: nuestro gran acierto
Queríamos un fregadero grande, pero los modelos para camper eran carísimos y pequeños. Un día, buscando en Wallapop, ¡bingo! Encontramos un fregadero de acero inoxidable de cocina de casa, con las medidas perfectas y por solo 20 euros. Estaba algo feo, pero estructuralmente perfecto.
Le dedicamos una tarde de mimos:
1. Limpieza profunda: con un desengrasante potente para quitar años de suciedad.
2. Lijado: un lijado suave por toda la superficie para que la pintura agarrara bien.
3. Imprimación: una capa de imprimación especial para metales.
4. Pintura: varias capas de pintura negra mate en spray, resistente a golpes.
5. Barniz protector: una capa final de barniz mate para protegerlo de la humedad y los arañazos.
El resultado fue espectacular. Parecía nuevo y nos ahorramos un buen pellizco. Lo instalamos sobre la encimera, sellando bien todos los bordes con silicona de baño antihongos para evitar cualquier filtración de agua.



La encimera de madera a medida: el corazón de la cocina
Para la encimera en L, compramos un tablón de madera de pino macizo en Leroy Merlin. Con mucho cuidado, hicimos los cortes para encajar el fregadero y la placa de gas usando una sierra de calar.
El tratamiento de la encimera es crucial. Va a sufrir mucho: agua, calor, golpes… No escatimes aquí. Nosotros, después de lijarla mucho para dejarla extra suave, le dimos tres capas de un barniz bicomponente para encimeras de cocina. Este tipo de barniz crea una capa plástica muy dura y totalmente impermeable. Una vez seca, la fijamos al mueble y disimulamos la junta de la «L» con masilla para madera del mismo color.

La instalación de gas: seguridad ante todo
La instalación de gas da respeto, y debe darlo. Si no lo tienes claro, es mejor que lo haga un profesional. Nosotros, tras informarnos mucho, la hicimos siguiendo todas las recomendaciones de seguridad:
- Armario estanco: la bombona va en un compartimento separado del resto del habitáculo.
- Ventilación: el armario tiene una rejilla de ventilación en el suelo que da al exterior de la furgo. Como el butano/propano pesa más que el aire, en caso de fuga, el gas saldría por ahí.
- Lira de gas: usamos una lira de gas con fecha de caducidad vigente. ¡Recuerda que caducan!
- Revisión: una vez montado todo, comprobamos la estanqueidad de todas las juntas con agua y jabón. Si salen burbujas, hay una fuga.
En España, para la homologación, es necesario un boletín o certificado de gas emitido por un instalador autorizado. Puedes encontrar los requisitos en el Manual de Reformas de Vehículos.
Sistema de agua: fontanería para novatos bajo el fregadero
Bajo el fregadero montamos el cerebro de nuestro sistema de agua. Queríamos que fuera accesible y fácil de mantener. Instalamos:
- Un depósito de aguas limpias de 127L, que se llena desde una bocana exterior.
- Una bomba de presión Shurflo y un vaso de expansión Fiamma Aqua A20. El vaso de expansión es clave: evita que la bomba se encienda y apague constantemente con pequeños usos, alargando su vida y reduciendo el ruido.
- Un pequeño sistema de filtros para mejorar el sabor del agua.
- Una válvula de vaciado para poder drenar el depósito fácilmente para limpiarlo.
Para la puerta de este armario, en lugar de una puerta con bisagras que ocuparía espacio en el pasillo, instalamos una puerta corredera con perfiles de aluminio en U. Un pequeño detalle que marca una gran diferencia en el día a día.

La nevera de compresor 12V: la inversión que más vale la pena
Aquí es donde se va gran parte del presupuesto, pero donde no te recomendamos escatimar. Tras mucho investigar, nos decidimos por una nevera de compresor a 12V de 91L (Gelid R91 12V), que puedes comprar aquí o en una tienda especializada como Lulukabaraka.
¿Por qué compresor a 12V?
- Eficiencia: consumen muy poca energía y están diseñadas para funcionar con baterías.
- Rendimiento: enfrían de verdad, como una nevera de casa, incluso con 40°C en el exterior. ¡Y tienen un pequeño congelador!
- Sin nivelación: funcionan perfectamente aunque la furgoneta esté inclinada, algo que no pasa con las neveras trivalentes.
Supuso un esfuerzo económico, pero la comodidad de tener comida fresca durante días y una bebida fría en cualquier lugar, no tiene precio.

Los azulejos de arcilla: el toque personal y low-cost
Queríamos proteger la pared de salpicaduras, pero no nos convencían los vinilos ni los paneles de PVC. Buscando una opción más original, ¡decidimos hacer nuestros propios azulejos!
Compramos arcilla de secado al aire, la amasamos, cortamos pequeños hexágonos con un molde, y los dejamos secar. Fue un proceso lento y entretenido, pero muy gratificante. Una vez secos y duros, los lijamos un poco, los pintamos y los pegamos a la pared con un adhesivo de montaje fuerte. Finalmente, rellenamos las juntas con masilla blanca.
El resultado es un frontal único, artesanal y que le da un carácter increíble a la cocina. Y lo mejor, ¡ha aguantado perfectamente miles de kilómetros de baches por las carreteras de Sudamérica!



Errores que cometimos y qué haríamos diferente hoy
No todo fue perfecto, claro. Cometimos varios errores de novato de los que aprendimos mucho. Aquí te los confesamos para que no te pase lo mismo:
- No poner cierres de seguridad en los cajones al principio. Nuestra primera gran cagada. Llenamos los cajones de ollas y cubiertos, cogimos la primera rotonda saliendo de casa y… ¡PUM! Todo el contenido de los cajones esparcido por el suelo de la furgo. Tuvimos que volver y comprar unos cierres push-lock de inmediato. No subestimes la fuerza de la inercia.
- El primer barniz de la encimera fue un desastre. Por ahorrar, compramos un barniz para madera normal. A los dos meses, con el agua y el uso, empezaron a salir manchas negras de humedad. Tuvimos que lijar toda la encimera de nuevo (un trabajo horrible) y aplicar el barniz bicomponente que deberíamos haber usado desde el principio. Moraleja: en los productos de acabado, lo barato sale caro.
- Calcular mal el espacio para la garrafa de gas. Al diseñar los cajones, no tuvimos en cuenta que las medidas de las garrafas de gas en Sudamérica son diferentes a las europeas. Cuando llegamos allá, la garrafa no entraba en el espacio que habíamos previsto. Tuvimos que reestructurar todos los cajones para que cupiera. Moraleja: si viajas a diferentes continentes, investiga las medidas de los elementos grandes (garrafas, botellas de agua, etc.) antes de diseñar el espacio.
- Subestimar el almacenaje de comida. Pensamos que con un armario sería suficiente. ¡Error! En viajes largos, sobre todo por zonas remotas, compras comida para muchos días. Acabamos teniendo que añadir cestas y estanterías extra por otros rincones de la furgo. Si puedes, añade un armario despensero extra.
Conclusión: ¿Vale la pena construir tu propia cocina camper?
Después de miles de kilómetros, cientos de comidas preparadas y otros tantos platos fregados, la respuesta es SÍ.
Construir tu propia cocina camper a medida es un proyecto enorme, no te vamos a engañar. Requiere tiempo, paciencia, algún que otro enfado y muchas visitas a la ferretería. Pero la recompensa es tener un espacio diseñado por y para ti, adaptado a tus necesidades, a tu altura y a tu forma de viajar. Cada centímetro está pensado, cada rincón tiene un propósito.
No hace falta ser carpintero profesional. Nosotros no lo somos. Solo necesitas ganas de aprender, no tener miedo a equivocarte y disfrutar del proceso de ver cómo unas simples tablas de madera se convierten en el corazón de tu casa con ruedas.
Esperamos que nuestra experiencia te sirva de inspiración y de ayuda. ¡Verás que el esfuerzo merece, y mucho, la pena!
¿Tienes dudas sobre cómo instalar tu cocina camper? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
Con la cocina terminada, tu furgo ya tiene todo lo que necesitas para ser autónoma. No te pierdas nuestra guía de instalación eléctrica completa, instalación de agua en furgoneta camper ni cómo hacer los muebles de tu furgo desde cero.
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