Paraguay fue una de esas paradas inesperadas y maravillosas en nuestro gran viaje por Sudamérica en furgoneta. Siendo sinceros, no estaba en nuestro top 5 de países a visitar, ni siquiera en nuestros planes iniciales. No teníamos demasiadas referencias, más allá de la fama de Ciudad del Este como paraíso de las compras y poco más. Y quizás por eso, por ir sin expectativas, nos sorprendió tanto.
Este es un país que se mueve a otro ritmo. Aquí la vida se siente más pausada, el tereré (su infusión nacional a base de yerba mate y agua helada) acompaña cada momento del día y donde las distancias, al menos en la región oriental que recorrimos, son cortas y perfectas para una ruta en camper. Es un destino que, creemos, está muy infravalorado.
La mayor parte de la población se concentra en el sur y en el centro del país, especialmente en el área metropolitana de Asunción y alrededor de Encarnación. Esto significa que una vez sales de los núcleos urbanos, las carreteras se vacían y te encuentras con paisajes de un verde intenso, llanuras infinitas y una sensación de tranquilidad difícil de encontrar en otros lugares.
En este artículo vamos a contarte, con pelos y señales, la ruta que seguimos nosotros durante tres semanas. Te compartimos los lugares que visitamos, los costes reales, dónde dormimos con la furgo, los errores que cometimos y todos los consejos prácticos para que tu viaje por el corazón de Sudamérica sea inolvidable.
Datos prácticos para viajar a Paraguay en furgoneta
Antes de meternos de lleno en la ruta, aquí tienes una tabla resumen con información clave que te vendrá de perlas para organizar tu viaje.
| Característica | Información detallada |
|---|---|
| 🚐 Dónde dormir | Muy fácil pernoctar por libre. iOverlander funciona bien. Campings básicos y económicos. En ciudades, parkings de supermercados o gasolineras grandes son una buena opción. |
| 💰 Coste aprox. | Muy económico. Presupuesto medio de 15-25 € por persona/día (combustible, comida, algunas entradas). |
| ☀️ Mejor época | Otoño (marzo-mayo) y primavera (septiembre-noviembre). El verano (diciembre-febrero) es extremadamente caluroso y húmedo. Nosotros fuimos en abril y el clima fue perfecto. |
| ⏳ Tiempo mínimo | Para esta ruta, recomendamos un mínimo de 2 semanas. Nosotros estuvimos 3 y pudimos ir con mucha calma. |
| 💵 Moneda | Guaraní (PYG). 1€ ≈ 8.000 PYG (revisar cambio actual). Es muy útil llevar efectivo, sobre todo en zonas rurales. Puedes consultar el cambio oficial en XE.com. |
| 🛂 Visado | Ciudadanos españoles no necesitan visado para estancias de hasta 90 días. Se entra con el pasaporte. El permiso de importación temporal (TIP) del vehículo se hace en la frontera y es gratuito. |
| 💧 Agua y gas | El agua de grifo no suele ser potable. Recargamos en estaciones de servicio (gasolineras) con filtros. El gas (GLP) para cocinar se recarga sin problema en las plantas de gas. |
| 🔒 Seguridad | Nos pareció un país muy seguro y tranquilo. La gente es extremadamente amable y hospitalaria. Como siempre, usar el sentido común en grandes ciudades como Asunción o Ciudad del Este. |
Nuestra ruta detallada por el sur de Paraguay
Recorrimos la parte sur y este del país, que es la más poblada y donde se concentran la mayoría de atractivos turísticos. Es una ruta circular muy lógica y fácil de seguir.
Etapa 1: Asunción, la capital intensa y auténtica
Nuestra primera parada fue Asunción, y la verdad, el primer contacto fue un choque. Veníamos de la tranquilidad del noreste argentino y aterrizar en el caos de tráfico de la capital paraguaya nos puso a prueba. Pero una vez que le coges el pulso, Asunción tiene rincones llenos de historia y vida que merecen mucho la pena.
Qué ver y hacer en Asunción
Dejamos la furgoneta aparcada en un estacionamiento seguro lejos del centro y nos movimos a pie y en transporte público, ¡toda una experiencia! Aquí nuestros imprescindibles:
- El centro histórico: la Plaza Uruguaya es el corazón neurálgico, un punto de encuentro siempre animado. Desde allí puedes caminar hasta el Panteón Nacional de los Héroes, la Catedral Metropolitana y el Palacio de los López (la sede del gobierno, que se ve desde fuera).
- La Costanera: se convirtió en nuestro plan al atardecer. Es un paseo larguísimo a orillas del río Paraguay que se llena de familias, deportistas y vendedores de chipa y yuyos para el tereré. El ambiente es genial y muy local.
- Loma San Jerónimo: este es el barrio más pintoresco de la ciudad. Nos perdimos por sus callejuelas empedradas, casas de colores y subimos por su famosa escalinata. Desde arriba hay unas vistas muy chulas de la ciudad.
- Mercado 4: ¡Pura anarquía y autenticidad! Es un laberinto de puestos donde venden absolutamente de todo. Es ruidoso, caótico y un festín para los sentidos. Aquí es donde probamos la comida más local y barata del viaje.
- Tereré Literario: un lugar mágico. Es una pequeña tienda-café donde un señor encantador nos dio una clase magistral sobre el tereré, sus hierbas (yuyos) y su importancia cultural. Probamos varias mezclas y entendimos por qué es el alma del país. El tereré y el pohã ñana (prácticas y conocimientos sobre hierbas medicinales) son Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO.


Un clásico para comer
Si quieres darte un capricho y probar la cocina local en un sitio icónico, no puedes perderte el restaurante Bolsi. Lleva abierto desde los años 60 y es toda una institución. Nosotros probamos la sopa paraguaya (que, curiosamente, es un bizcocho salado de harina de maíz y queso), el mbejú y el vori vori (un caldo espeso con bolitas de maíz y queso). ¡Delicioso!


Moverse y dormir en Asunción
Para movernos, compramos las tarjetas de transporte Jaha y MÁS. Se compran y recargan en cualquier quiosco y te sirven para la red de autobuses (colectivos). Son caóticos, van llenísimos en hora punta, pero son eficientes y baratos.
Para dormir con la furgo, Asunción es complicada. Nosotros pasamos un par de noches en el aparcamiento del Jardín Botánico, que es una zona tranquila y vigilada, y otra en el parking de un centro comercial grande (Shopping del Sol), donde nos sentimos seguros.


Etapa 2: Lago Ypacaraí y San Bernardino, un respiro con aire europeo
A solo 50 km de Asunción, el ambiente cambia por completo. San Bernardino, a orillas del Lago Ypacaraí, es la ciudad de veraneo por excelencia de los asuncenos. Tiene una curiosa influencia alemana por los inmigrantes que se asentaron aquí, algo que se nota en la arquitectura de algunas casas y en la oferta gastronómica.
El pueblo es muy agradable para pasear, lleno de bares con terrazas, heladerías y pequeños muelles que se adentran en el lago. Recorrimos el Paseo del Recuerdo y nos quedamos hasta el atardecer, que tiñe el agua de colores increíbles. Después del ajetreo de la capital, encontrar este lugar tranquilo fue justo lo que necesitábamos. Aquí sí que es fácil encontrar un sitio en calma frente al lago para pasar la noche con la furgoneta.



Etapa 3: Salto Cristal, la aventura hacia una cascada secreta
¡Uno de nuestros lugares favoritos de todo Paraguay! El Salto Cristal es una impresionante cascada de 45 metros que cae en una piscina natural de agua helada y cristalina, rodeada de selva. Llegar hasta allí es parte de la aventura.
El camino: nuestra primera prueba de fuego con el barro paraguayo
Hay varias rutas para llegar. Nosotros fuimos desde el pueblo de La Colmena. Los últimos kilómetros son por un camino de tierra rojiza que, si ha llovido, se convierte en una pista de patinaje. Tuvimos la «suerte» de que cayera una tormenta la noche anterior. La furgo patinaba mucho, la tensión al volante era máxima y el corazón iba en un puño. Pero con paciencia y en primera, logramos llegar. ¡Nuestro consejo es que preguntes a los locales por el estado del camino antes de meterte!

La recompensa
Una vez aparcas, la caminata hasta la cascada es corta (unos 15 minutos) pero empinada, con escaleras de madera. El sonido del agua te va guiando. Y de repente, ahí está. La imagen es brutal. El agua cae con una fuerza tremenda y el entorno es salvaje y precioso. Nos dimos un baño que nos dejó como nuevos. El precio de la entrada en 2025 es de 30.000 PYG (unos 3,5 €) por persona y merece cada céntimo.
Etapa 4: Carmen del Paraná y Encarnación, playas de río y sabor a chipa
Continuando hacia el sur, la ruta sigue el curso del imponente río Paraná.
Carmen del Paraná: la tranquilidad
Nuestra primera parada fue Carmen del Paraná, un pueblecito encantador con una costanera y unas playas de río sorprendentemente bonitas y cuidadas. Fue el lugar perfecto para hacer una parada técnica de un par de días, trabajar un poco y simplemente descansar.

Encarnación: la «Perla del Sur»
Encarnación es la tercera ciudad más grande del país y es famosa por dos cosas: su espectacular carnaval (el más importante de Paraguay) y su kilométrica costanera. Pasear por la Costanera Padre Bolik al atardecer es un planazo. La playa de San José estaba llenísima de gente disfrutando del día, como si estuvieras en cualquier ciudad costera de España.
👉 Un consejo de oro: no te vayas de Encarnación sin probar las chipas de Don Pipo. Es un puesto callejero legendario. La chipa es una especie de panecillo hecho con almidón de mandioca, queso y huevo, una delicia que se come a todas horas. Las de Don Pipo son famosas por ser las mejores, ¡y damos fe de que están increíbles!


Etapa 5: Ruinas Jesuíticas de Trinidad, un viaje al pasado guaraní
A solo 30 km de Encarnación se encuentran las ruinas de las misiones jesuíticas, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO. Visitar la Misión de la Santísima Trinidad del Paraná es una experiencia sobrecogedora.
Caminar entre los restos de la iglesia, las viviendas de los guaraníes y los talleres te transporta a los siglos XVII y XVIII, cuando estas «ciudades» autosuficientes eran un experimento social y religioso único. La entrada es bastante económica y te da acceso también a las ruinas cercanas de Jesús de Tavarangüé y San Cosme y San Damián. Una visita cultural imprescindible. Puedes encontrar más información en la página oficial de Turismo de Paraguay (SENATUR).


Etapa 6: Parque Nacional Ñacunday, el «Iguazú» paraguayo
Este fue otro de los grandes descubrimientos del viaje. El Parque Nacional Ñacunday es un lugar muy poco conocido y visitado, pero que esconde una joya: el Salto Ñacunday. Es un salto de agua de 40 metros de alto y 70 de ancho que, salvando las distancias, recuerda a una versión más pequeña y salvaje de las Cataratas del Iguazú.
Lo mejor es que lo tuvimos prácticamente para nosotros solos. Se puede llegar con el vehículo hasta un mirador y desde allí hay varios senderos para bajar a la base. Hay zonas de acampada libre dentro del parque, así que decidimos pasar la noche allí. Dormir escuchando el estruendo del agua y los sonidos de la selva fue una experiencia increíble.
La entrada al Parque en 2025 costaba 20.000 PYG por persona. Si entras con tu vehículo, el coste es de 35.000 PYG (para una furgoneta). Si además quieres pernoctar, son 20.000 PYG extra por persona. Unos 10€ en total.


Etapa 7: Ciudad del Este y el Hito de las Tres Fronteras
Nuestra última parada en Paraguay fue la frenética Ciudad del Este, la antítesis de la tranquilidad que habíamos vivido hasta entonces.
Ciudad del Este: el paraíso de las compras
Como curiosidad, se dice que esta ciudad fronteriza con Brasil es la tercera zona de libre comercio con mayor volumen de transacciones del mundo, solo por detrás de Miami y Hong Kong. Es, básicamente, un centro comercial al aire libre. Las calles son un hervidero de gente, tiendas de electrónica, ropa, perfumes… todo a precios, en teoría, más bajos. La ciudad es muy caótica, así que nuestro consejo es que aparques la furgoneta en uno de los muchísimos parkings vigilados que hay y te muevas a pie. Nosotros no somos muy de compras, pero aprovechamos para comprar un par de cosas de electrónica que necesitábamos.

Hito de las Tres Fronteras
Muy cerca del centro se encuentra el Hito de las Tres Fronteras, un lugar simbólico donde Paraguay, Brasil y Argentina se unen, separados por los ríos Paraná e Iguazú. Hay un pequeño obelisco con los colores de la bandera paraguaya y desde allí puedes ver, literalmente, los otros dos países al otro lado del río. Es un sitio muy curioso para hacer una foto y reflexionar sobre esas fronteras.


Presupuesto y costes reales de nuestro viaje por Paraguay
Paraguay nos pareció un país muy económico para viajar en furgoneta. Aquí te dejamos un desglose de nuestros gastos para que te hagas una idea. Estuvimos 21 días.
| Categoría | Gasto total (2 personas) | Gasto por persona/día | Notas |
|---|---|---|---|
| Combustible (Diésel) | 1.350.000 PYG / ~165 € | ~3,90 € | El diésel es más barato que en países vecinos como Argentina o Brasil. |
| Comida | 2.100.000 PYG / ~260 € | ~6,20 € | Comprando en supermercados y mercados locales. Comimos fuera unas 4-5 veces. |
| Actividades y entradas | 280.000 PYG / ~35 € | ~0,80 € | Incluye Salto Cristal, Ruinas Jesuíticas y P.N. Ñacunday. |
| Pernocta | 50.000 PYG / ~6 € | ~0,15 € | Solo pagamos una noche en un camping. El resto fue pernocta libre. |
| Otros (Gas, lavandería, SIM) | 400.000 PYG / ~50 € | ~1,20 € | Recarga de bombona de gas, varias lavanderías y una tarjeta SIM con datos. |
| TOTAL | 4.180.000 PYG / ~516 € | ~12,30 € | ¡Un presupuesto bajísimo! |
Nuestro gasto medio por persona fue de 24,60 € al día. Viajando de forma muy tranquila, cocinando casi siempre en la furgo y aprovechando la facilidad para pernoctar gratis.
Consejos para recorrer Paraguay en furgoneta (lo que nos hubiera gustado saber)
Viajar en furgo por Paraguay es una gozada, pero hay algunas cosas que conviene tener en cuenta:
- El estado de las carreteras: las rutas principales (las asfaltadas) están en general en buen estado. El problema viene con las carreteras secundarias de tierra rojiza. Son preciosas, pero cuando llueve se convierten en un barrizal muy resbaladizo. ¡Mucho cuidado!
- Pernocta y iOverlander: es un país extremadamente fácil para la pernocta libre. La aplicación iOverlander tiene bastantes puntos marcados. Nos sentimos seguros en todo momento. La gente es curiosa pero siempre muy respetuosa.
- El calor y los mosquitos: sobre todo en verano, el calor y la humedad pueden ser asfixiantes. Es fundamental tener un buen sistema de ventilación en la furgo (claraboya con ventilador es vida). Y un buen repelente de mosquitos es tu mejor amigo, especialmente cerca de ríos y zonas de selva.
- La cultura del tereré: no te cortes y pregunta. Los paraguayos están orgullosos de su bebida nacional y les encanta compartirla y explicarte cómo se prepara. Es la mejor forma de romper el hielo y conocer gente.
- La gente: lo repetimos porque es lo mejor del país. Son amables, tranquilos y siempre dispuestos a echar una mano sin esperar nada a cambio. Nos ayudaron a encontrar un taller, nos invitaron a tereré mil veces y siempre nos recibieron con una sonrisa.
Salida del país: ¿cruzar a Brasil o a Argentina?

Desde Ciudad del Este tienes las dos fronteras más famosas de Sudamérica a tiro de piedra. Tienes dos opciones principales:
- Hacia Brasil: se cruza por el famoso Puente de la Amistad hasta Foz do Iguaçu. Es un paso fronterizo abierto 24 horas pero que suele estar siempre congestionado de coches, motos y gente que va y viene a comprar. El trámite puede ser lento.
- Hacia Argentina: se puede tomar una balsa (ferry) que cruza el río Paraná desde la zona del Hito de las Tres Fronteras en Presidente Franco (al lado de Ciudad del Este) hasta Puerto Iguazú. El viaje dura apenas 20 minutos.
Nosotros elegimos la segunda opción. Nuestro siguiente destino eran las cataratas del lado argentino y queríamos evitar el caos del Puente de la Amistad a toda costa. La balsa fue una opción mucho más tranquila, panorámica y diferente. ¡Totalmente recomendable!
Conclusión: ¿merece la pena visitar Paraguay en camper?
Por supuesto. Paraguay fue la gran sorpresa de nuestro viaje. Es un país que te acoge con los brazos abiertos, que te enseña a bajar el ritmo y a disfrutar de las cosas sencillas. No tiene las montañas de Perú, ni los glaciares de Argentina, pero tiene algo que muchos otros han perdido: autenticidad.
Es el destino perfecto si buscas una ruta tranquila, económica, segura y lejos de las masas de turistas. Si te gusta el contacto real con la gente local, la naturaleza en estado puro y las aventuras inesperadas, no lo dudes.

Y ahora que ya tienes toda la información para lanzarte a la aventura paraguaya, ¿te animamos? ¡Cuéntanoslo en los comentarios!
Paraguay sorprende a quien se toma el tiempo de conocerlo. No te pierdas cómo cruzar de Paraguay a Argentina con tu vehículo, las curiosidades de Paraguay ni la gastronomía paraguaya que tienes que probar.